Radiografía del profesorado universitario en España: la mitad tiene más de 50 años, menos del 20% son mujeres y crecen en el sector privado

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INTRODUCCIÓN: CONTEXTO Y RESUMEN

El artículo presenta un diagnóstico estructural del profesorado universitario en España. Los datos centrales indican:

  • Envejecimiento significativo del cuerpo docente (más del 50% supera los 50 años).

  • Infrarepresentación femenina (menos del 20% en ciertos niveles).

  • Crecimiento del profesorado en universidades privadas frente a un estancamiento o precarización en el sector público.

  • Dificultades de acceso y estabilización para jóvenes investigadores.

El texto se inscribe en el debate sobre sostenibilidad del sistema universitario, desigualdad de género, precariedad laboral y transformación del modelo de educación superior. Los actores involucrados incluyen universidades públicas y privadas, docentes, jóvenes investigadores, el Estado y el mercado educativo.

Desde una perspectiva filosófica, el artículo no solo describe una situación estadística, sino que revela tensiones estructurales entre renovación y estancamiento, equidad y desigualdad, mercado y servicio público.


ANÁLISIS FILOSÓFICO

1. Creatividad y emergencia

(Bergson – Whitehead)

Desde la perspectiva de Henri Bergson, el envejecimiento del profesorado puede interpretarse como una posible interrupción del élan vital institucional. La universidad, como organismo cultural, necesita renovación continua para sostener su impulso creativo. Si el relevo generacional se bloquea, la institución corre el riesgo de rigidizarse.

En términos de Alfred North Whitehead, la universidad es un proceso, no una estructura fija. Cuando el sistema pierde equilibrio entre tradición e innovación, se rompe la armonía entre lo heredado y lo emergente. El crecimiento del sector privado podría interpretarse como una reacción adaptativa del sistema educativo ante bloqueos internos del modelo público.

Clave filosófica: El problema no es solo demográfico, sino dinámico: ¿está el sistema universitario español en proceso de renovación creativa o en estancamiento estructural?


2. Disrupción, poder y discurso

(Deleuze – Foucault)

Desde Michel Foucault, el artículo produce un discurso que visibiliza un régimen de verdad: la universidad como institución envejecida, desigual y tensionada por el mercado. Los datos estadísticos no son neutrales; configuran una narrativa que legitima posibles reformas estructurales.

El poder opera en varias capas:

  • Poder generacional (dificultad de acceso de jóvenes).

  • Poder de género (infrarepresentación femenina).

  • Poder económico (expansión del sector privado).

En clave deleuziana, las universidades privadas podrían representar “líneas de fuga” frente a la rigidez del sistema público. Sin embargo, no toda línea de fuga es emancipadora: algunas reproducen lógicas de mercado que refuerzan desigualdades.

Pregunta filosófica central: ¿la expansión privada es una innovación liberadora o una captura neoliberal del espacio académico?


3. Ética y responsabilidad

(Hans Jonas)

Desde el principio de responsabilidad de Hans Jonas, la cuestión fundamental es intergeneracional. Si no se facilita el acceso a jóvenes investigadores, el sistema compromete su sostenibilidad futura.

También emerge una dimensión ética en torno a la igualdad de género. Una universidad que reproduce brechas estructurales incumple su función normativa como espacio de justicia cognitiva.

La responsabilidad no recae solo en individuos, sino en el Estado y en las políticas públicas que regulan contratación, financiación y promoción.

Riesgo ético: Transferir progresivamente el peso educativo al mercado puede debilitar la función pública del conocimiento.


4. Sistemas complejos

(Luhmann – Morin)

Desde Niklas Luhmann, la universidad puede entenderse como un sistema autopoiético que opera mediante comunicación académica (publicaciones, acreditaciones, evaluaciones). Si sus mecanismos de selección interna se vuelven excesivamente cerrados, el sistema se vuelve autorreferencial y excluyente.

En términos de Edgar Morin, el artículo muestra un problema complejo que no puede reducirse a una sola causa. Convergen:

  • Factores demográficos.

  • Políticas presupuestarias.

  • Cultura institucional.

  • Mercado educativo.

  • Transformaciones sociales.

El pensamiento complejo exige evitar soluciones simplistas (por ejemplo, “privatizar” o “aumentar plantillas” sin reformas estructurales).


5. Tecnología, transparencia y autoexplotación

(Byung-Chul Han)

Aunque el artículo no se centra explícitamente en tecnología, el contexto universitario contemporáneo está atravesado por lógicas de rendimiento, métricas y productividad.

Desde Byung-Chul Han, la precarización y la presión por publicar generan dinámicas de autoexplotación. Los jóvenes académicos, atrapados en contratos temporales y exigencias de rendimiento, encarnan el sujeto del rendimiento descrito por Han.

La universidad se transforma así en un espacio donde el saber se mide cuantitativamente, reduciendo su dimensión crítica.


OPORTUNIDADES Y RIESGOS

Oportunidades

  • Apertura a reformas estructurales.

  • Renovación generacional.

  • Replanteamiento del modelo de financiación.

  • Mayor visibilización de la desigualdad de género.

  • Posibilidad de rediseñar el equilibrio público-privado.

Riesgos

  • Mercantilización del conocimiento.

  • Reproducción de élites académicas cerradas.

  • Fuga de talento joven.

  • Cronificación de la desigualdad de género.

  • Reducción de la universidad a lógica empresarial.


CONCLUSIÓN

El artículo no solo describe una situación demográfica, sino una transformación estructural del sistema universitario español. Desde una perspectiva filosófica, la cuestión central no es cuántos profesores tienen más de 50 años, sino qué tipo de universidad está emergiendo.

Estamos ante una tensión entre:

  • Tradición y renovación.

  • Servicio público y mercado.

  • Inclusión y reproducción de poder.

  • Creatividad institucional y rigidez estructural.

La universidad, como institución productora de verdad, enfrenta una encrucijada ética y sistémica. Si no integra renovación generacional, equidad de género y responsabilidad intergeneracional, corre el riesgo de perder legitimidad social y función crítica.

El desafío no es solo administrativo, sino ontológico: redefinir qué significa universidad en el siglo XXI.