Ni el amor ni el deseo se jubilan: las parejas a partir de los 60 se disparan

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Introducción breve

El texto defiende que ni el amor ni el deseo “se jubilan”: en España se observa un aumento de parejas y matrimonios a partir de los 60 años (con un incremento especialmente notable en hombres). Combina datos estadísticos recientes con un testimonio (una pareja que se conoce tras enviudar) y voces médicas para subrayar dos ideas:

  1. el afecto en la vejez suele ser socialmente tolerado;

  2. la sexualidad, en cambio, sigue rodeada de tabú, edadismo y silencios (incluido el sanitario). También menciona condicionantes jurídico-económicos (pensión de viudedad, segundas nupcias) y recalca que el deseo no desaparece “por edad”, sino que se transforma según salud, vínculo y contexto.


Identificación del contexto del texto

Tema central
Normalización y reconocimiento de la vida afectiva y sexual en la vejez frente a prejuicios que infantilizan o desexualizan a las personas mayores.

Actores involucrados

  • Personas mayores que rehacen su vida (matrimonio o pareja; convivencia total o parcial).

  • Instituciones de producción de datos (estadística pública; cifras por territorios).

  • Profesionales sanitarios (psiquiatría, ginecología) como mediadores de legitimidad.

  • Marcos legales/económicos (viudedad, pensiones, incentivos y desincentivos).

  • La sociedad como “mirada normativa”: reacciona con aprobación del “amor” y sospecha del “deseo”.


Análisis filosófico por categorías aplicadas

1) Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)

Bergson: duración y devenir vital
La historia y el enfoque del texto presentan el amor tardío como continuidad creadora, no como simple repetición de la juventud. La vejez no es un cierre biográfico, sino una etapa donde el tiempo vivido (duelo, experiencia, prioridades) reconfigura el vínculo. El amor aparece como impulso que se adapta: cambia el ritmo, el estilo y lo que se busca (compañía, cuidado, sentido compartido).

Whitehead: proceso y nuevas formas de relación
La relación a partir de los 60 se describe como proceso: una reorganización de hábitos, familia, hogar y autonomía. La mención de parejas que optan por no convivir plenamente (o hacerlo de modo flexible) puede leerse como creatividad social: arreglos que equilibran intimidad y libertad, evitando fricciones propias de rutinas ya consolidadas.

Clave filosófica: el texto no solo informa; sugiere que el amor tardío es una invención práctica de formas de vida.


2) Disrupción o poder (Deleuze, Foucault)

Deleuze: líneas de fuga frente a la norma juvenil
El texto desplaza el ideal dominante que identifica deseo con juventud. Al insistir en que la sexualidad en la vejez “no es mejor ni peor, sino diferente”, abre una línea de fuga: deja de medirse con el estándar de rendimiento juvenil (rapidez, frecuencia, espontaneidad) para valorar otras intensidades (cuidado, lentitud, complicidad, escucha).

Foucault: discurso, poder/saber y control del cuerpo
El núcleo es la producción social de “verdad” sobre el cuerpo envejecido. La tolerancia hacia el amor romántico contrasta con la sanción del deseo: etiquetas peyorativas funcionan como dispositivos disciplinarios (no describen; corrigen). El texto, para contrapesar, recurre al saber médico y científico como legitimación: combate un régimen de vergüenza con un régimen de autoridad sanitaria. Esto revela una tensión foucaultiana: el deseo en la vejez se vuelve aceptable cuando entra en el marco de lo “saludable/normal”.

Clave filosófica: el edadismo opera como tecnología cultural que regula qué deseos son visibles y legítimos.


3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Jonas: responsabilidad ante consecuencias a largo plazo
Aunque Jonas suele asociarse a tecnología, aquí aplica como ética de la responsabilidad institucional y social:

  • Responsabilidad sanitaria: el texto sugiere que el tabú puede persistir en consulta. La omisión (no preguntar, no educar, incomodar) puede generar daño: abandono, inseguridad, problemas no tratados, culpa.

  • Responsabilidad legal-económica: al citar efectos de pensiones y segundas nupcias, aparece un dilema ético: normas protectoras pueden producir consecuencias no deseadas (incentivar vínculos “informales” por miedo a perder derechos).

  • Responsabilidad cultural: reconocer a las personas mayores como sujetos de deseo no es solo tolerancia; implica garantizar dignidad, intimidad y acceso a información y cuidados.

Clave filosófica: el texto empuja a pensar políticas y prácticas que no conviertan la vejez en una etapa de “renuncia obligatoria”.


4) Sistemas complejos (Luhmann, Morin)

Luhmann: comunicación sobre comunicaciones
El artículo es un acto del sistema mediático que observa cómo la sociedad observa: explica reacciones típicas (ternura, incomodidad, juicio) y ofrece marcos interpretativos (datos + testimonio + expertos) para reducir complejidad. No solo informa: reordena expectativas sobre lo “normal” en la vejez.

Morin: multidimensionalidad del fenómeno
El texto apunta a una causalidad compleja: demografía (longevidad), economía (pensiones), cultura (tabú/edadismo), psicología (duelo/soledad), medicina (cambios corporales), y estructura familiar. Acierta cuando evita un determinismo biológico y sitúa la sexualidad como interacción entre cuerpo, vínculo y entorno.

Clave filosófica: la intimidad en la vejez es un sistema de interdependencias, no un asunto “privado” aislado.


5) Tecnología, transparencia, autoexplotación (Byung-Chul Han)

Han: régimen de visibilidad y normatividad de la imagen
Sin centrarse en redes, el texto encaja con la crítica de Han a los regímenes culturales que privilegian lo joven, lo “mostrable” y lo funcional. El cuerpo envejecido queda fuera del ideal estético y, por ello, se vuelve invisible como deseante. La reacción social ambivalente ante la intimidad sénior (aprobación del amor, censura del deseo) puede leerse como efecto de una cultura que tolera lo “tierno” pero penaliza lo “erótico” cuando no coincide con el modelo dominante.

Clave filosófica: el tabú no es solo moral; también es un efecto de una cultura de la exposición que decide qué cuerpos “pueden” desear.


Oportunidades y riesgos

Oportunidades (aportes constructivos)

  • Rehumanización de la vejez: muestra agencia, decisión y capacidad de vínculo.

  • Antídoto contra el biologicismo: el deseo se comprende como variable relacional y contextual.

  • Señalamiento institucional útil: invita a mejorar conversación sanitaria y revisar efectos normativos.

Riesgos (sesgos e implicaciones)

  • Medicalización como legitimación: si el deseo se valida sobre todo por la autoridad experta, se corre el riesgo de que solo sea “aceptable” cuando está certificado como normal/saludable.

  • Desigualdad de género subyacente: al enfatizar diferencias por sexo y efectos de pensiones, puede quedar corta la discusión sobre justicia material y autonomía (especialmente de mujeres mayores).

  • Norma de pareja como centro: aunque reconoce formas flexibles, el foco en pareja puede invisibilizar otras intimidades y cuidados (amistad, comunidad, redes de apoyo).


Conclusión: síntesis de riesgos, oportunidades y hallazgos conceptuales

El texto propone una tesis sociocultural: el amor y el deseo en la vejez persisten y se transforman; lo que los restringe no es la edad en sí, sino un entramado de discursos (edadismo), instituciones (normas y economía) y prácticas (silencios sanitarios). Desde Bergson y Whitehead, la vejez aparece como espacio de creatividad vital; desde Deleuze y Foucault, como conflicto con normas que regulan la visibilidad del deseo; desde Jonas, como llamada a responsabilidad institucional; y desde Luhmann y Morin, como fenómeno complejo co-producido por múltiples sistemas. El mayor riesgo es reducir la legitimidad del deseo a la validación experta; la mayor oportunidad es contribuir a desmontar el régimen cultural que desexualiza a las personas mayores y ampliar su reconocimiento como sujetos plenos.


Isla, Garijo, Lores... la escalada de los directivos españoles en las mayores multinacionales del mundo

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Introducción breve: de qué trata el texto y en qué contexto aparece

El artículo de elEconomista con el título “Isla, Garijo, Lores… la escalada de los directivos españoles en las mayores multinacionales del mundo” presenta un relato sobre la creciente presencia de directivos españoles en puestos de máxima responsabilidad dentro de grandes corporaciones internacionales. El foco está en trayectorias de ascenso, en cómo se construye reputación y autoridad en entornos globales, y en la idea de que estos nombramientos expresan una tendencia: España “exporta” élites ejecutivas hacia los centros de decisión del capitalismo multinacional.

Como ejemplos, el texto alude a figuras asociadas a grandes compañías de consumo, tecnología y farmacéutica (entre otras), y enmarca esos casos como signos de un cambio de escala: del éxito empresarial doméstico a la gobernanza corporativa global.


Análisis filosófico (por categorías)

1) Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)

Bergson (duración, impulso creativo):
La “escalada” se entiende mejor como duración que como suma de hitos. La carrera directiva, en este encuadre, no es solo una secuencia de promociones, sino una continuidad donde la experiencia acumulada se vuelve capacidad de decisión bajo incertidumbre. Desde Bergson, el artículo tiende a sugerir un “impulso” creativo: el directivo como agente de renovación, adaptación y reinvención del rumbo organizativo.

Whitehead (realidad como proceso):
Una multinacional no es un bloque fijo: es un proceso compuesto de decisiones, flujos de información, tensiones internas y ajustes ante mercados y regulaciones. El relato de ascensos a presidencias o consejerías es, en términos whiteheadianos, la visibilización de puntos críticos del proceso: momentos en que una organización reordena prioridades, equilibra continuidad e innovación y busca una nueva “armonía” estratégica.

Riesgo conceptual:
Si se privilegia el brillo de la trayectoria individual, puede construirse una idea “heroica” de creatividad que oculta la creatividad distribuida (equipos, culturas internas, sistemas de incentivo) y las condiciones materiales que hacen posible el éxito.


2) Disrupción y poder (Deleuze, Foucault)

Deleuze (líneas de fuga, devenir):
La irrupción de directivos españoles en posiciones centrales puede leerse como una línea de fuga respecto a geografías tradicionales del poder corporativo. En este marco, la identidad del directivo se vuelve un “devenir”: no es solo representante de un país, sino una figura híbrida de redes, competencias y legitimación transnacional. La “escalada” aparece entonces como síntoma de nuevas configuraciones del poder: más móviles, menos ligadas a un centro único.

Foucault (poder/saber y régimen de verdad):
El artículo participa de un dispositivo discursivo: define qué cuenta como “mérito” (internacionalización, resultados, liderazgo), qué cuenta como “éxito” (alcanzar la cúpula), y qué cuenta como “legitimidad” (ser elegido por consejos, juntas, comités). En sentido foucaultiano, el texto produce un régimen de verdad sobre el liderazgo corporativo: normaliza un ideal de directivo global como sujeto racional, competente y eficaz.

Sesgos posibles:

  • Nacionalización del éxito: el énfasis en “directivos españoles” puede transformar decisiones corporativas en capital simbólico nacional, desplazando el análisis de impactos sociales.

  • Visibilidad selectiva: se ilumina la cúpula y se oscurecen las capas donde se ejecutan los costes (restructuraciones, precariedad indirecta, externalidades ambientales).


3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Jonas (principio de responsabilidad):
Cuanto mayor es el poder de intervención, mayor es la exigencia moral de anticipar efectos a largo plazo. Desde Jonas, la pregunta principal no es “quién asciende”, sino qué horizonte de responsabilidad se activa con ese ascenso. En multinacionales, decisiones de alta dirección afectan:

  • cadenas globales de suministro y trabajo,

  • impactos ambientales y climáticos,

  • regulación y fiscalidad,

  • salud pública (en sectores farmacéuticos),

  • y, en sectores digitales, privacidad, seguridad y exclusión.

El artículo, al centrarse en el ascenso, invita (aunque no siempre lo explicite) a un contraste jonasiano: prestigio y poder deben acompañarse de prudencia, capacidad de previsión y rendición de cuentas.

Riesgo ético del encuadre mediático:
Que “responsabilidad” se vuelva atributo personal (carisma, liderazgo) en lugar de exigencia institucional: mecanismos concretos de control, auditoría, transparencia verificable y evaluación de impactos.


4) Sistemas complejos (Luhmann, Morin)

Luhmann (reducción de complejidad por comunicación):
El periodismo económico opera reduciendo complejidad: convierte transformaciones sistémicas (globalización del talento, tensiones geopolíticas, transición tecnológica) en historias legibles sobre personas y nombramientos. Esa reducción es funcional, pero selectiva: construye sentido a través de una comunicación que favorece perfiles, rankings, cargos y movimientos de élite.

Morin (pensamiento complejo):
Morin exigiría mantener a la vez dos niveles:

  1. Micro: biografías, decisiones, competencias, estrategias personales.

  2. Macro: arquitectura del capitalismo global, tecnologías, regulaciones, desigualdad, transiciones ecológicas.

Sin esa doble mirada, el ascenso corre el riesgo de interpretarse como mero mérito individual, cuando también es un resultado de acoplamientos sistémicos: redes educativas, consultoría global, mercados ejecutivos, culturas corporativas y estructuras de incentivos.


5) Tecnología, transparencia y autoexplotación (Byung-Chul Han)

Desde Han, la figura del directivo global puede encarnarse como sujeto del rendimiento: presión continua, disponibilidad permanente, optimización constante. El éxito se asocia a productividad y resiliencia, pero puede implicar autoexplotación y normalización de una vida gobernada por métricas.

Además, aparece una tensión típica de la “sociedad de la transparencia”: abundan datos sobre cargos y nombramientos, pero no necesariamente sobre los costes humanos y sociales de las estrategias. La transparencia puede volverse performativa: se muestra lo que fortalece reputación, mientras lo decisivo (impactos, conflictos, daños) queda menos visible.


Conclusión: oportunidades, riesgos y hallazgos conceptuales

Oportunidades (constructivas)

  • Abre una conversación pública sobre cómo se construye y legitima el liderazgo en estructuras globales.

  • Permite pensar la empresa como proceso (Whitehead) y la carrera como duración (Bergson), evitando lecturas simplistas de éxito instantáneo.

  • Invita, si se amplía el enfoque, a exigir criterios de responsabilidad a la altura del poder (Jonas).

Riesgos (sesgos e implicaciones)

  • Heroización del líder: desplaza la atención desde estructuras e impactos hacia biografías ejemplares.

  • Prestigio nacional como pantalla: puede suavizar preguntas sobre desigualdad, externalidades y rendición de cuentas.

  • Complejidad reducida: se privilegia el “quién” y el “cargo” por encima del “qué consecuencias”.

Hallazgo central
El texto funciona como un dispositivo de legitimación: celebra la circulación global del poder directivo y produce una idea de éxito que se presenta como natural. Filosóficamente, lo decisivo es reintroducir la pregunta por el régimen de verdad que sostiene esa celebración (Foucault), por las líneas de fuga que reconfiguran el poder (Deleuze), y sobre todo por la responsabilidad hacia el futuro que la cúspide corporativa debe asumir (Jonas).


Los extranjeros agrupan más de la mitad del empleo creado en nueve comunidades autónomas desde 2021

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Introducción breve (qué dice el texto y en qué contexto)

La noticia de elEconomista (publicada el 14/02/2026) gira en torno a un dato laboral: en nueve comunidades autónomas, las personas extranjeras concentran más de la mitad del empleo creado desde 2021. El foco está en cómo cambia la composición del crecimiento del empleo en términos territoriales y demográficos, y qué implicaciones puede tener para el mercado laboral, la cohesión social y el debate público.

Nota metodológica (acceso): en este entorno no pude acceder al texto completo del artículo, así que el análisis se apoya en el titular, en fragmentos disponibles y en una pieza secundaria (publicada también el 14/02/2026 en La Gaceta) que reproduce el enfoque desde un marco editorial distinto. Esto importa porque, filosóficamente, el “hecho” y su “encuadre” no son lo mismo: una cifra puede sostener narrativas muy diferentes.

Actores y tema central:

  • Actores: población trabajadora extranjera, población trabajadora nacional, empresas demandantes de mano de obra, administraciones públicas (por regulación e integración), y productores de datos (estadística laboral).

  • Tema: redistribución del “motor” del empleo creado desde 2021 y sus efectos sobre salarios, segmentación ocupacional, integración y disputa narrativa.


Análisis filosófico (por marcos)

1) Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)

Desde Bergson, el mercado de trabajo puede entenderse como duración: un proceso continuo donde migración, demografía, sectores productivos y expectativas se entrelazan. El hecho de que una parte significativa del empleo creado se asocie a población extranjera sugiere un movimiento adaptativo del sistema social ante necesidades de mano de obra o desajustes internos.

Con Whitehead, el fenómeno es procesual: la economía no es un objeto fijo, sino un devenir compuesto por decisiones distribuidas (contratación, movilidad, redes, regulación). El “más de la mitad” funciona como indicador de emergencia: un resultado agregado que revela cambios en la forma del sistema. La cuestión filosófica es si esa creatividad sistémica produce integración (cohesión y estabilidad) o disonancia (dualización y conflicto).

2) Disrupción, diferencia y poder (Deleuze, Foucault)

En clave deleuziana, la migración laboral puede operar como línea de fuga frente a rigideces: abre recorridos de empleo donde el sistema no se reproduce únicamente con mano de obra nacional. Pero esa fuga no garantiza emancipación: puede transformarse en nuevos acoplamientos (nichos sectoriales, dependencia de intermediación, concentración territorial) que reterritorializan la diferencia.

Con Foucault, lo decisivo es el régimen de verdad que se construye alrededor del dato. No se trata solo de describir una cifra, sino de producir una manera de verla: como contribución, sustitución, amenaza o normalidad. La existencia de encuadres mediáticos distintos (por ejemplo, el de elEconomista frente al de La Gaceta) muestra cómo el poder circula en:

  • la selección de categorías (“extranjero”, “empleo creado”, periodización desde 2021),

  • las comparaciones elegidas (nueve CCAA; énfasis en porcentajes extremos),

  • las causalidades insinuadas sin demostración (atribuir automáticamente la dinámica a una sola decisión política o a un único factor).

3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Jonas desplaza el análisis desde el impacto inmediato (más empleo) hacia las consecuencias de largo plazo:

  • Responsabilidad institucional: si el crecimiento del empleo descansa de forma desproporcionada en población extranjera, la sostenibilidad exige políticas de integración, vivienda, educación, prevención de explotación, y garantía de derechos.

  • Responsabilidad intergeneracional: evitar que la integración quede reducida a “función económica” y derive en segmentación permanente (mercado dual, movilidad bloqueada, resentimiento acumulado).

  • Principio de precaución social: cuidado con respuestas impulsivas guiadas por titulares; la prudencia exige evaluar efectos sistémicos sobre cohesión y productividad futura.

4) Sistemas complejos y comunicación (Luhmann, Morin)

Luhmann: la noticia es un producto del sistema mediático que reduce complejidad seleccionando una diferencia (nacional/extranjero) para volverla comunicable. Esa reducción puede informar, pero también polarizar si transforma una dinámica multicausal en un marcador identitario simplificado.

Morin: el fenómeno pide pensamiento complejo porque intervienen simultáneamente:

  • demografía (edad, natalidad, envejecimiento),

  • estructura sectorial (cuidados, agricultura, hostelería, construcción, etc.),

  • desigualdades regionales y movilidad interna,

  • marcos legales y administrativos,

  • ciclo económico desde 2021.
    Sin esa red causal, el debate cae en explicaciones monocausales (culpa/virtud de un solo actor) y pierde la realidad policéntrica del sistema.

5) Tecnología, transparencia y autoexplotación (Byung-Chul Han)

El dato (“más de la mitad…”) encaja en una cultura de transparencia cuantificadora: lo social se vuelve porcentajes, mapas y rankings. Para Han, esa transparencia no equivale a verdad; puede producir simplificación y consumo rápido del conflicto, desplazando preguntas lentas: condiciones laborales, reconocimiento, ciudadanía social, y calidad de vida.

Además, si la inserción laboral extranjera se concentra en segmentos precarizados, aparece el riesgo haniano de autoexplotación: sujetos que, para sostener su proyecto migratorio, aceptan ritmos y condiciones que el sistema normaliza como “flexibilidad”, pero que pueden deteriorar bienestar y dignidad.


Oportunidades y riesgos (constructivo vs. problemático)

Oportunidades

  • Visibilizar interdependencias: el dato muestra que el empleo creado es relacional y transnacional; puede abrir un debate más realista sobre demografía, cuidados y sostenibilidad productiva.

  • Políticas situadas por territorio: al hablar de nueve comunidades, sugiere que las respuestas no deberían ser uniformes; pueden diseñarse medidas específicas (formación, inspección laboral, servicios públicos, vivienda) según estructura sectorial y necesidades regionales.

Riesgos

  • Chivo expiatorio y conflicto identitario: el encuadre puede convertir un indicador económico en una disputa de pertenencia.

  • Confundir correlación con causa: el porcentaje no prueba por sí solo el “porqué” (demanda sectorial, salarios, movilidad, regulación, etc.).

  • Normalizar la segmentación: si la contribución extranjera se concentra en empleos de menor protección, el sistema puede consolidar una dualidad estructural: integración funcional sin integración cívica plena.


Conclusión (síntesis de hallazgos, riesgos y oportunidades)

La noticia actúa como un síntoma de transformación estructural: en parte del territorio, el crecimiento del empleo desde 2021 se asocia mayoritariamente a población extranjera. Filosóficamente, el núcleo no es solo la cifra, sino su capacidad para activar regímenes de verdad (Foucault), revelar dinámicas de proceso y emergencia (Bergson/Whitehead), exigir una ética del futuro (Jonas) y reclamar lectura de complejidad (Luhmann/Morin) para evitar reduccionismos. El principal riesgo es que la cuantificación se convierta en combustible de polarización (Han) en lugar de orientar políticas responsables de integración, derechos y cohesión.


El amor en tiempos de Instagram: así es como ligan ahora los jóvenes de la Generación Z

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Introducción breve (resumen del texto)

El reportaje de 20minutos (14 de febrero de 2026) describe cómo jóvenes de la Generación Z (aprox. 18–26 años) “ligan” principalmente a través de Instagram: pedir el insta funciona como gesto de interés y como “frontera” de privacidad frente al teléfono. El texto detalla códigos de interacción (likes, stories, memes, “mejores amigos”, doble cuenta), la tensión entre vínculo online y encuentro presencial, y efectos colaterales: frustraciones por expectativas desalineadas, debate sobre etiquetas relacionales (relaciones “sin etiqueta”, situationship), validación social, impacto del porno y el sexting, y preocupaciones de salud sexual (descenso sostenido del uso del preservativo, dificultad para negociar límites). También aparecen conflictos discursivos: polarización en aulas, auge de la “manosfera” y persistencia del acoso LGTBI.


Identificación del contexto del texto

Tema central: transformación de las prácticas de cortejo y educación afectivo-sexual bajo la mediación de redes sociales (especialmente Instagram) y una experiencia generacional marcada por la pandemia.

Actores involucrados:

  • Jóvenes (testimonios y escenas cotidianas) y sus “códigos” de interacción digital.

  • Expertas (sexólogas/educadoras) que interpretan ventajas y “líos asociados” (pérdida de habilidades sociales, negociación de límites, validación social).

  • Instituciones/datos: referencias a estudios sobre Gen Z y a resultados del Ministerio de Sanidad sobre conducta sexual adolescente y uso de preservativo.

  • Marcos socioculturales: cuarta ola feminista, reacción antifeminista e influencers (incluida la “manosfera”), y realidades de acoso LGTBI.


Análisis filosófico (por categorías)

1) Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)

  • Bergson (duración, intuición): el “ligue” no aparece como una secuencia lineal (presentación–cita–relación), sino como una duración continua de micro-interacciones (reacciones a stories, vistos, silencios, stickers). El sentido de “me gusta/no me gusta” se decide por intuiciones rápidas basadas en señales fragmentarias del perfil, que funciona como “carta de presentación” afectiva.

  • Whitehead (proceso, armonía): lo romántico y lo erótico quedan reconfigurados por Internet (del porno al sexting), y se buscan nuevos equilibrios entre lo nuevo (códigos digitales, etiquetas emergentes como “cleancoding”) y lo existente (expectativas presenciales, negociación de límites). La fricción aparece cuando el proceso no logra armonía: libertad online vs. intensidad presencial.

Oportunidad creativa: invención de lenguajes afectivos nuevos y posibilidad de acceso (para personas introvertidas, la pantalla como mediación “segura”).
Riesgo: que la creatividad se reduzca a optimización de señales (perfil como escaparate) y se empobrezca la experiencia encarnada del vínculo.


2) Disrupción y poder (Deleuze, Foucault)

  • Deleuze (líneas de fuga, devenir): Instagram opera como “línea de fuga” de la escena tradicional del cortejo: se evita el teléfono, se multiplican identidades (doble cuenta), se ensayan vínculos “sin etiqueta”, y el deseo deviene en formas flexibles (situationship), impulsadas por el fomo.

  • Foucault (discurso, regímenes de verdad): el texto muestra cómo el discurso experto (sexología/educación) y el discurso influencer compiten por definir “verdades” sobre género, deseo y legitimidad. La “manosfera” aparece como dispositivo de reaseguro identitario (“abriguito emocional”) que reordena culpas y roles (víctima/opresor) y puede bloquear la educación sexual.

Oportunidad: la disrupción puede abrir espacio a vínculos más honestos (“ir de frente”) y a mayor convivencia con la diversidad sexual.
Riesgo: captura de la disrupción por economías de atención: la polarización y la performatividad (p. ej., lógicas tipo “bodycounting”, búsqueda de validación) se vuelven normas de conducta, no simples opciones.


3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

  • Principio de responsabilidad: la mediación tecnológica amplifica consecuencias a largo plazo: normalización de vínculos exclusivamente online, dificultad para negociar límites en lo presencial, y efectos en salud pública si disminuye el preservativo y falla la educación en habilidades de negociación (“sin preservativo, no”).

  • En Jonas, el foco se desplaza hacia deberes intergeneracionales: no basta con “saber ponerse un condón”; importa construir condiciones culturales donde el consentimiento, el cuidado y la negociación sean practicables en contextos de vulnerabilidad.

Oportunidad: redirigir la educación afectivo-sexual desde el miedo/culpa hacia competencia práctica, agencia corporal e información.
Riesgo: banalizar la responsabilidad bajo el imperativo de la inmediatez digital (mensajes, stories, disponibilidad) y dejar sin soporte ético las decisiones íntimas.


4) Sistemas complejos (Luhmann, Morin)

  • Luhmann (comunicación, observación de segundo orden): “pedir el Instagram” funciona como mecanismo de selección dentro del sistema comunicativo juvenil: reduce incertidumbre (se mira el perfil), define umbrales de intimidad (teléfono vs. insta), y crea reglas internas (responder/no responder, vistos). El sistema se autoalimenta: la relación puede “completarse” en lo digital, sin pasar a lo presencial.

  • Morin (pensamiento complejo): el artículo obliga a pensar en bucles: pandemia ↔ habilidades sociales ↔ refugio en pantalla ↔ frustración presencial; feminismo ↔ reacción antifeminista ↔ aula ↔ redes; y salud sexual ↔ educación ↔ cultura de la validación. Un enfoque no fragmentario ve cómo estos factores se co-determinan.

Oportunidad: intervenir sistémicamente (familia–escuela–plataformas–salud) en vez de moralizar conductas aisladas.
Riesgo: que el sistema de comunicación digital priorice señales medibles (likes, visualizaciones) y degrade lo no cuantificable (confianza, cuidado, ambivalencia).


5) Tecnología, transparencia y autoexplotación (Byung-Chul Han)

  • El texto muestra una economía afectiva de exposición controlada: el perfil como escaparate y la “doble cuenta” como gestión de públicos (padres/íntimos). La vida íntima se organiza bajo lógicas de visibilidad, validación y vigilancia suave (mirar stories incluso tras rupturas; dificultad del “contacto cero”).

  • En clave Han, el riesgo es la autoexplotación emocional: sostener presencia, parecer “chill”, practicar psicología inversa, optimizar la imagen para captar atención, convirtiendo el vínculo en rendimiento y el deseo en métricas.

Oportunidad: reconocer estos mecanismos permite diseñar prácticas de cuidado digital (límites, pausas, acuerdos de exposición).
Riesgo: que la “transparencia” (mostrar/seguir/medir) sustituya a la confianza y aumente ansiedad relacional.


Conclusión (síntesis de riesgos, oportunidades y hallazgos)

El texto retrata el cortejo Gen Z como un proceso emergente donde Instagram funciona a la vez como lenguaje, escenario y filtro de compatibilidad. Filosóficamente, destaca:

  • Oportunidades: innovación de códigos afectivos, ampliación de referentes y mayor comodidad con la diversidad; posibilidad de vínculos más honestos y herramientas para quienes encuentran la presencialidad más difícil.

  • Riesgos: colonización del amor por la economía de la atención (validación y performatividad), brecha entre libertad online y negociación presencial, polarización discursiva (manosfera vs. educación sexual), y consecuencias éticas y sanitarias ligadas a la dificultad práctica de negociar cuidado y protección.

El hallazgo conceptual principal es la dualidad pantallas–realidad: no como simple “antesala”, sino como reconfiguración ontológica del vínculo (lo digital puede constituir relación en sí), lo que exige una ética de la responsabilidad y un enfoque de complejidad para intervenir sin reduccionismos.



De Platón y Aristóteles a Byung-Chul Han: qué piensan los filósofos sobre el amor y por qué dicen que el romanticismo “está en crisis”

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Introducción breve

El artículo recorre una genealogía filosófica del amor: desde el eros platónico como deseo de belleza y trascendencia (y el mito de la “media naranja” en El banquete) hasta la crítica moderna y contemporánea, que interpreta el amor romántico tanto como ideal de plenitud como dispositivo problemático. En esa trayectoria aparecen: la tipología griega (eros/philia/agápe), la formulación aristotélica del vínculo (“dos cuerpos y un alma”), la intensidad del Romanticismo decimonónico, y un giro crítico que va de Schopenhauer (amor como engaño de la naturaleza) y Nietzsche (idealización y ceguera) a Sartre y Beauvoir (amor, posesión y posible opresión). En el presente, el texto sitúa la “crisis” del romanticismo en el marco de capitalismo global y cultura contemporánea: Bauman (amor líquido) y Byung-Chul Han (narcisismo, “erosión del otro”, amor reducido a goce inmediato).


Análisis filosófico

1) Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)

Desde Bergson, el amor puede leerse como una fuerza creativa: no se limita a reproducir normas sociales sino que “inventa” formas de vínculo en la duración vivida (continuidad afectiva, no reducible a instantes). La crisis que describe el artículo sugiere lo contrario: una tendencia a fragmentar la experiencia amorosa (elección rápida, satisfacción inmediata), debilitando esa continuidad creadora.

Con Whitehead, el amor es proceso: una armonización entre novedad y estabilidad. El “amor líquido” (relación sin perduración) y el “goce” como fórmula empobrecida (Han) indicarían un proceso donde la novedad no se integra en una forma estable, sino que se consume y se reemplaza, rompiendo la posibilidad de armonía relacional.

Lectura clave: la crisis no es “falta de amor”, sino pérdida de condiciones para que el amor madure como proceso creativo.


2) Disrupción o poder (Deleuze, Foucault)

Deleuze permite entender el amor como “devenir”: una relación que abre líneas de fuga frente a identidades fijas. El relato muestra tensiones: por un lado, el ideal platónico de elevación y totalidad; por otro, críticas que intentan liberar al amor de su mitología posesiva (Sartre: querer poseer la libertad del otro; Beauvoir: amor como posible opresión). Ese choque puede verse como disputa entre un amor que encierra (totalidad, destino, fusión) y otro que permite devenir (alteridad, transformación, diferencia).

Con Foucault, el punto fuerte es que el artículo no solo “describe” el amor: participa en un discurso que define qué cuenta como amor sano, maduro, moderno o problemático. Al vincular la crisis a transformaciones sociales amplias y a la cultura del consumo emocional, el texto sugiere que el amor está atravesado por regímenes de verdad (lo deseable, lo normal, lo “tóxico”) y por relaciones de poder: quién puede amar, cómo, bajo qué expectativas (fidelidad, autonomía, rendimiento afectivo).

Lectura clave: la “crisis” es también una crisis de discursos sobre el amor: cambian las normas, y con ellas cambian los sujetos que el amor produce.


3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Desde Hans Jonas, la pregunta no es solo “qué es el amor”, sino qué efectos tiene un modelo amoroso cuando se generaliza. Si las relaciones se vuelven consumibles o se orientan a gratificación inmediata, el riesgo ético es el daño a largo plazo: debilitamiento de cuidado, compromiso y responsabilidad hacia el otro como fin en sí. Aplicado a la vida social, una cultura afectiva de corto plazo puede erosionar capacidades morales básicas (paciencia, reparación, promesa), que son “infraestructura” de comunidad.

Lectura clave: el criterio jonasiano exigiría evaluar el amor contemporáneo por su sostenibilidad humana (para el otro y para el futuro), no solo por su intensidad o placer.


4) Sistemas complejos (Luhmann, Morin)

Luhmann: el amor funciona como un código comunicativo que reduce complejidad (“esto importa”, “tú importas”). El recorrido histórico muestra que lo que cambia no es solo la emoción, sino el sistema de comunicación disponible para nombrarla y estabilizarla. Si el entorno social empuja a conexiones rápidas y reemplazables, el sistema “amor” se reconfigura: más selección, menos estabilización.

Morin: la crisis es un fenómeno multicausal (economía, cultura, subjetividad, tecnología, moral). El texto apunta a esa trama cuando atribuye el declive del romanticismo a transformaciones sociales amplias. El enfoque complejo evita moralismos simples (“ya no se ama”) y obliga a ver bucles: precariedad → ansiedad → vínculos defensivos; mercado → oferta infinita → comparación permanente → insatisfacción.

Lectura clave: la crisis se entiende mejor como reorganización sistémica del vínculo, no como decadencia individual.


5) Tecnología, transparencia, autoexplotación (Byung-Chul Han)

El artículo sostiene que la crisis del amor no proviene solo del “exceso de oferta”, sino de la erosión del otro unida al narcisismo, y de la reducción del romanticismo a una fórmula de goce. En la matriz haniana, esto encaja con una cultura donde todo debe ser rápido, visible y rentable: incluso el vínculo se vuelve un proyecto de rendimiento emocional (“me aporta”, “me hace feliz ya”). El “otro” deja de ser alteridad irreductible y se convierte en espejo de la propia optimización.

Lectura clave: la crisis del amor es una crisis de alteridad: si el otro se vuelve intercambiable, el amor pierde su estructura ética básica (reconocer a alguien “por quien es”).


Identificación de oportunidades y riesgos

Oportunidades (constructivo)

  • Desmitificación útil: el recorrido histórico evita absolutizar el romanticismo; muestra alternativas (amor como práctica, “madurez”, dar/compartir en Fromm) y abre espacio para relaciones menos opresivas.

  • Conciencia crítica: al conectar amor y estructuras socioeconómicas, el texto desplaza la culpa del individuo hacia condiciones colectivas, habilitando debate público sobre cómo vivimos.

  • Rehabilitación de la alteridad: si la “erosión del otro” es el problema, la salida pasa por recuperar formas de atención y reconocimiento del otro que no se reduzcan a utilidad.

Riesgos (problemas, sesgos e implicaciones)

  • Simplificación causal: atribuir la crisis “directamente” a un solo factor (por ejemplo, capitalismo global) puede iluminar, pero también ocultar mediaciones (género, clase, tecnología específica, educación emocional).

  • Normatividad encubierta: hablar de “amor maduro” vs “inmaduro” o de “crisis” puede imponer un ideal único y patologizar estilos relacionales distintos, si no se matiza el contexto.

  • Riesgo de cinismo: ciertas lecturas (amor como engaño o posesión) pueden reforzar defensas afectivas (“mejor no implicarse”), justo lo que alimenta la fragilidad del vínculo.


Conclusión: síntesis de hallazgos, riesgos y oportunidades

El texto plantea que la historia del amor oscila entre trascendencia (Platón y el ideal romántico) y crítica (Schopenhauer, Nietzsche, Sartre, Beauvoir), y hoy desemboca en una “crisis” donde el vínculo se vuelve frágil por dinámicas contemporáneas (liquidez, narcisismo, pérdida del otro). Filosóficamente, esa crisis puede describirse como: (1) pérdida de duración y proceso creativo (Bergson/Whitehead), (2) conflicto entre fusión posesiva y devenir con alteridad (Deleuze), (3) reconfiguración de discursos y normas del querer (Foucault), (4) transformación sistémica del código amoroso bajo presiones sociales (Luhmann/Morin) y (5) debilitamiento ético de la responsabilidad hacia el otro (Jonas).

La oportunidad más fuerte es que la “crisis” funcione como diagnóstico para reconstruir condiciones de alteridad, cuidado y continuidad, en lugar de nostalgia romántica. El principal riesgo es convertir el diagnóstico en sentencia total (“ya no se ama”), perdiendo la complejidad histórica y las formas emergentes del vínculo.


El vídeo viral de Tom Cruise y Brad Pitt con inteligencia artificial que ha hecho saltar las alarmas en Hollywood

Fuente y enlace 

Introducción breve: resumen del texto

El texto describe cómo un vídeo hiperrealista generado con inteligencia artificial, en el que aparecen Tom Cruise y Brad Pitt peleando sobre un tejado, se hizo viral y reactivó la alarma en Hollywood por cuestiones de derechos de autor, uso de imagen y ausencia de salvaguardas. El foco se sitúa en Seedance 2.0, un generador de vídeo atribuido a ByteDance, y en la denuncia pública de la Motion Picture Association (MPA), que sostiene que este tipo de herramientas facilita infracciones a gran escala al permitir recrear escenas y franquicias conocidas con indicaciones muy breves. El artículo compara el caso con controversias previas en torno a tecnologías similares y subraya la preocupación de guionistas y creadores ante la posibilidad de que una sola persona produzca contenido difícil de distinguir del cine industrial.


Identificación del contexto del texto

Tema central: la tensión entre la potencia creativa de la generación audiovisual por IA y los marcos legales y laborales del ecosistema cinematográfico (copyright, licencias, derechos de imagen y empleo creativo).

Actores involucrados:

  • Empresas y plataformas de IA asociadas a herramientas capaces de generar vídeo hiperrealista.

  • La industria del cine y sus representantes institucionales (como la MPA), que buscan proteger propiedad intelectual y condiciones de producción.

  • Creadores individuales que experimentan con la tecnología y producen piezas virales.

  • Profesionales creativos (actores, guionistas y otros) preocupados por el impacto en su trabajo, su imagen y su control sobre el material.

  • Audiencias y redes sociales como mecanismo de difusión y normalización del contenido sintético.

Lectura comunicativa: el texto no solo informa de un viral; también encuadra el debate como una disputa entre innovación y posible infracción, y entre oportunidad creativa y amenaza económica-laboral, presentando a la MPA como una voz de autoridad normativa.


Análisis filosófico (por categorías)

1) Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)

Bergson (impulso creativo, duración, intuición):
El caso muestra una creatividad que genera novedad con rapidez, pero lo hace apoyándose en formas ya estabilizadas culturalmente (rostros famosos, estilos reconocibles, imaginarios industriales). El criterio de validación para el público se vuelve principalmente perceptivo: “parece real”. En términos bergsonianos, la experiencia de consumo en redes ocurre en una duración acelerada que diluye los rastros de origen, autoría y consentimiento. La intuición social se impone como primer filtro, antes de cualquier evaluación ética o jurídica.

Whitehead (proceso, creatividad, coordinación):
La producción audiovisual entra en una lógica de proceso donde las fronteras entre industria y usuario se vuelven porosas. La creatividad técnica, para estabilizarse socialmente, necesita mecanismos de coordinación: normas, licencias, acuerdos y procedimientos. El conflicto que se describe no niega la creatividad; señala que su incorporación masiva exige nuevas formas de organización para evitar que la novedad técnica se traduzca en desorden normativo y en daño estructural a sectores creativos.


2) Disrupción y poder (Deleuze, Foucault)

Deleuze (líneas de fuga, recombinación, devenir):
La IA generativa funciona como una línea de fuga porque reduce barreras de entrada y permite recombinar escenas, estilos y figuras culturales con una facilidad inédita. Sin embargo, esa ruptura es ambivalente: muchas de sus “novedades” dependen de lo ya codificado como valioso (celebridades y franquicias). La disrupción inquieta porque altera la economía simbólica que asigna valor a identidades, marcas y modos de producción, y porque redistribuye la capacidad de producir imágenes de alta verosimilitud.

Foucault (poder/saber, discurso, regímenes de verdad):
Se disputa qué cuenta como obra, autoría y legitimidad cuando lo visible puede fabricarse. La industria busca sostener un régimen de verdad donde la legalidad depende de licencias, permisos y controles; la viralidad empuja hacia un régimen donde la evidencia es sensorial (“se ve real”) y la circulación reemplaza la validación institucional. El poder se expresa en la capacidad de definir la infracción, imponer narrativas de legitimidad y activar mecanismos de control (retiradas, reclamaciones, litigios) para estabilizar ese orden.


3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Desde Jonas, la cuestión decisiva no es solo la capacidad técnica, sino las consecuencias amplificadas que produce una tecnología que abarata y democratiza la fabricación de imagen y estilo. El texto permite identificar riesgos previsibles:

  • Devaluación o sustitución de trabajo creativo cuando la réplica y la síntesis reducen costos y tiempos.

  • Uso de imagen sin consentimiento, con posibles daños morales y reputacionales además de económicos.

  • Normalización social de prácticas dudosas por la facilidad del gesto técnico, lo que aumenta el daño agregado aunque el agente individual lo perciba como menor.

El principio de responsabilidad exige gobernanza y diseño orientados a efectos sistémicos a largo plazo, no solo a rendimiento o espectacularidad.


4) Sistemas complejos (Luhmann, Morin)

Luhmann (sistemas de comunicación, autoproducción, observación de segundo orden):
El episodio funciona como ciclo comunicativo: viralidad, reacción institucional, cobertura mediática, más atención y nuevas presiones. El conflicto se retroalimenta. Además, aparece la observación de segundo orden: no solo se observa el vídeo, sino cómo la industria observa la tecnología, con temores, demandas y redefiniciones de límites.

Morin (pensamiento complejo, no reducción):
El fenómeno no se reduce a “progreso” o “piratería”. Es un entramado entre técnica, derecho, cultura de redes, economía de atención, empleo creativo y poder de plataformas. El texto, aun enfatizando el riesgo, apunta a esa complejidad al reunir consecuencias laborales, legales, culturales y epistémicas en un solo caso.


5) Tecnología, transparencia y autoexplotación (Byung-Chul Han)

El contenido sintético hiperrealista intensifica una cultura de la visibilidad: lo que importa es lo que circula, lo que impacta y lo que se consume rápido. En esa lógica, el público tiende a privilegiar la sensación de realidad sobre la pregunta por su procedencia. Además, la creatividad “democratizada” puede traducirse en autoexplotación: productores individuales compiten por atención y viralidad, generando más contenido a mayor velocidad, con una presión constante por la novedad. La reflexión ética (consentimiento, atribución, límites) queda desplazada por el rendimiento y la inmediatez.


Oportunidades y riesgos

Oportunidades

  • Apertura de nuevas formas de experimentación y prototipado audiovisual, ampliando el acceso a herramientas creativas avanzadas.

  • Incentivo para desarrollar modelos de licencia, atribución y colaboración que integren innovación con protección de derechos.

Riesgos

  • Pérdida de control sobre autoría, estilo e ingresos en sectores creativos por clonación estética y automatización.

  • Uso de imagen sin consentimiento con daños reputacionales y morales.

  • Confusión epistémica: si lo verosímil se acepta como verdadero, se debilitan criterios públicos de verificación.

  • Concentración de poder: quien controla modelos y distribución puede imponer regímenes prácticos de legitimidad y visibilidad.


Conclusión

El texto expone un conflicto característico de la cultura contemporánea: la creatividad técnica se acelera y se vuelve recombinatoria, mientras los marcos de legitimidad y la estabilidad laboral de los sistemas creativos se tensionan. La alarma no se limita a una herramienta concreta; apunta a un reordenamiento del valor cultural: quién puede producir, quién puede atribuir, quién puede cobrar y quién puede decidir qué es legítimo cuando la imagen se vuelve replicable a gran escala. El desafío es armonizar innovación con responsabilidad: diseñar salvaguardas, licencias y gobernanza que permitan explorar la potencia creativa sin convertirla en un mecanismo estructural de desposesión, opacidad y degradación del juicio público.


Comodidad, sabor y variedad: los platos preparados seducen y su consumo se dispara un 3,8% el último año

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Introducción breve: de qué trata el texto (contexto, tema y actores)

El artículo describe el auge del consumo de platos preparados en España y lo vincula a tres promesas clave: comodidad, sabor y variedad. Aporta datos de 2025: el mercado supera las 715.000 toneladas y alcanza 4.308 millones de euros, con un incremento del 3,8% en volumen y del 5% en valor. También subraya un cambio de hábitos: 18 kg por persona al año, y factores sociales como la falta de tiempo y la reducción del tamaño de los hogares.

Actores implicados:

  • Asociación de Platos Preparados de España (patronal y fuente principal del informe) y sus fabricantes asociados.

  • Distribución y supermercados, como canal central para el crecimiento del segmento refrigerado y la ampliación de oferta.

  • Consumidores y hogares, cuyas rutinas y restricciones de tiempo se presentan como motor del cambio.

  • Instituciones estadísticas citadas como referencia del consumo.

  • Mercados exteriores, con un aumento de la relevancia de la exportación.


Análisis filosófico (por categorías)

1) Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)

Desde Bergson, el texto puede leerse como una transformación del tiempo cotidiano: la experiencia doméstica se reorganiza alrededor del tiempo ahorrado, y el acto de cocinar (tradicionalmente creativo y situado) se sustituye por una creatividad industrializada, expresada en la innovación de recetas, formatos y “momentos de consumo” (incluso celebraciones). Esto sugiere una creatividad desplazada: de la cocina como gesto vivo a la oferta como impulso de mercado.

Con Whitehead, el fenómeno aparece como proceso: el sistema alimentario integra novedades intentando mantener continuidad con hábitos previos. La novedad no elimina lo anterior, lo reordena por cuotas y ritmos de vida.

Idea central: la transformación no es solo tecnológica o de producto; es sociotemporal. Comer se reorganiza cuando cocinar deja de ser condición diaria y pasa a ser una opción entre otras.


2) Disrupción, diferencia y poder (Deleuze, Foucault)

Con Deleuze, el crecimiento de los preparados funciona como una línea de fuga respecto al hogar-cocina como centro estable. No es únicamente sustitución: es un devenir del comer, más modular, repetible y escalable. La disrupción se manifiesta en lo cotidiano y en lo material: frigorífico, envases, lineales, rutinas.

Con Foucault, destaca el régimen de verdad que organiza el relato: la falta de tiempo legitima una solución y naturaliza una norma, donde comer bien se traduce en resolver eficientemente. El discurso no solo describe una tendencia; produce una racionalidad práctica: la alimentación como gestión. Las afirmaciones sobre un futuro con menos cocina doméstica funcionan como un marco de inevitabilidad que orienta expectativas y consolida la dirección del cambio.

Idea central: el poder opera en la definición de lo “normal” y lo “razonable”, convirtiendo la conveniencia en criterio dominante.


3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Desde Jonas, la pregunta ética principal no es si los platos preparados gustan o si el mercado crece, sino qué consecuencias sistémicas produce su normalización a largo plazo. El texto valora efectos económicos (crecimiento, empleo, exportación), pero no desarrolla de forma explícita impactos futuros relevantes: salud pública, sostenibilidad ambiental, dependencia de cadenas industriales, pérdida de capacidades domésticas o desigualdades en el acceso a opciones de calidad.

El principio de responsabilidad exigiría ampliar el marco: si la sociedad reorganiza su dieta por falta de tiempo, la respuesta no debería agotarse en la adaptación del mercado; también habría que interrogar y corregir las condiciones que producen esa falta de tiempo (organización del trabajo, cuidados, desigualdad temporal).

Idea central: el éxito de una solución puede ocultar un problema moral de base si lo estructural se resuelve únicamente vía consumo.


4) Sistemas complejos y comunicación (Luhmann, Morin)

Con Luhmann, el artículo funciona como comunicación que estabiliza expectativas: convierte prácticas alimentarias en indicadores y segmentaciones (refrigerado, congelado, ambiente), reforzando una mirada cuantificadora de lo social. Así, la alimentación se traduce en categorías que facilitan decisiones de mercado y continuidad del sistema.

Con Morin, el fenómeno es multicausal: cambios en el tamaño de los hogares, disponibilidad de tiempo, reconfiguración de la distribución, evolución de la oferta, hábitos culturales y dinámicas económicas como la exportación. La complejidad pide evitar una explicación única y ver un bucle de retroalimentación: cambios laborales reducen el tiempo de cocina; aumenta la demanda; crece la oferta; se normaliza culturalmente; vuelve a aumentar la demanda.

Idea central: no es solo elección individual; es un acoplamiento entre economía, cultura y organización del tiempo.


5) Tecnología, transparencia y autoexplotación (Byung-Chul Han)

Desde Byung-Chul Han, la comodidad puede leerse como síntoma de una vida orientada al rendimiento: se come lo que permite seguir funcionando. Ahorrar tiempo se vuelve ambivalente: puede liberar, pero también reforzar una dinámica donde el tiempo liberado se rellena con más tareas. La comida preparada encaja en una cultura de optimización de la vida cotidiana.

En términos de transparencia, el mercado ofrece una claridad funcional (formatos, etiquetas, variedad visible), pero esa claridad puede ocultar opacidades del sistema: cadenas de producción, condiciones laborales y externalidades ambientales. El énfasis en métricas de volumen y valor contribuye a una transparencia cuantitativa que simplifica lo que no es fácilmente medible.

Idea central: la comodidad no es neutral; puede ser la forma amable de una presión social por optimizar cada minuto.


Oportunidades y riesgos (constructivo vs problemático)

Oportunidades

  • Reorganización del cuidado cotidiano: para hogares pequeños o con poco tiempo, los preparados pueden reducir fricción y facilitar regularidad alimentaria.

  • Innovación y diversificación: crecimiento de formatos y ampliación de oferta, también para ocasiones especiales.

  • Dimensión económica: aumento de facturación y exportación como indicador de consolidación sectorial.

Riesgos

  • Normalización de un futuro “sin cocinas”: el marco de inevitabilidad puede reducir el espacio para discutir alternativas (conciliación, políticas del tiempo, educación alimentaria).

  • Reducción de lo alimentario a logística: la comida como gestión eficiente puede empobrecer dimensiones culturales y comunitarias del cocinar.

  • Externalidades invisibilizadas: el relato centrado en crecimiento y mercado deja fuera impactos a largo plazo relevantes para la responsabilidad ética (salud, medioambiente, dependencia industrial).


Conclusión (síntesis)

El texto presenta una mutación socioeconómica: el comer cotidiano se desplaza hacia soluciones industrializadas que encajan con hogares más pequeños y con escasez de tiempo. Filosóficamente, esto puede interpretarse como una creatividad desplazada hacia la innovación de mercado; una disrupción doméstica donde el poder opera como normalización de lo conveniente; un desafío de responsabilidad a largo plazo por consecuencias no evaluadas; un fenómeno complejo de retroalimentación entre vida laboral, cultura y distribución; y un síntoma de optimización y autoexigencia donde la comodidad puede ocultar una vida acelerada.

En conjunto, el artículo ayuda a entender el crecimiento y la lógica del sector, pero sugiere la necesidad de ampliar el debate: no solo qué se consume y cuánto, sino qué tipo de vida social y temporal se consolida cuando cocinar deja de ser un centro cotidiano y pasa a ser una opción residual.


Las lavanderías hacen su particular 'agosto': "Ha llovido tanto que es imposible secar la ropa en las cuatro cuerdas que tengo"

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Introducción breve: resumen del texto

El artículo describe un efecto cotidiano del “tren de borrascas” que afecta a España desde comienzos de 2026: la dificultad de secar la ropa en casa está disparando el uso de lavanderías de autoservicio en Madrid. En una lavandería cercana a Atocha, secadoras y lavadoras funcionan casi sin pausa, con esperas por la alta demanda. Se recogen testimonios de varias clientas que explican motivos prácticos: falta de espacio para tender, lluvia persistente, ropa más gruesa en invierno y ahorro de tiempo; también se menciona el gasto (alrededor de 20 euros en una sesión) y la opción de comprar una secadora doméstica. El texto enmarca la situación como una adaptación: ante un clima excepcionalmente húmedo, las lavanderías se vuelven casi imprescindibles y un servicio en auge.


Identificación del contexto del texto

Tema central: cómo un fenómeno meteorológico prolongado reordena hábitos domésticos y microeconomías urbanas, y convierte un servicio de proximidad en infraestructura cotidiana.

Actores involucrados:

  • Ciudadanía urbana (hogares con poco espacio, ritmos laborales, familias y personas mayores).

  • Negocios de autoservicio (lavanderías) como respuesta de mercado a una necesidad práctica.

  • El temporal y las borrascas como condición material que reconfigura prácticas y tiempos domésticos.


Análisis filosófico por categorías

1) Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)

Desde Bergson, el texto permite leer la vida cotidiana como invención práctica: la duración del invierno lluvioso no es una suma de días, sino una continuidad que presiona a reorganizar hábitos. La lavandería aparece como una solución adoptada desde la experiencia directa: humedad persistente, ropa que no seca y necesidad de resolver.

Con Whitehead, el caso ilustra una realidad procesual: clima, hogar, logística doméstica y negocio local se encadenan como relaciones que se recomponen. La novedad (uso intensivo de lavanderías) intenta equilibrar lo nuevo (lluvias continuadas) con lo existente (viviendas pequeñas, ritmos laborales).

Clave conceptual: la creatividad no se presenta como innovación espectacular, sino como emergencia de prácticas de adaptación en lo doméstico.


2) Disrupción, poder y discurso (Deleuze, Foucault)

En clave deleuziana, el temporal actúa como fuerza que abre una línea de fuga del hogar: lo que antes se resolvía dentro (tender) se externaliza (pagar por secar). La lavandería deja de ser un recurso puntual y pasa a convertirse en un nodo del barrio. Esa fuga, sin embargo, puede transformarse en dependencia rutinaria.

Desde Foucault, el texto funciona también como un discurso de normalización: convierte una limitación (clima adverso y falta de espacio) en una narrativa de “solución práctica” y “servicio en auge”. Al presentarlo como lo razonable, se legitima un circuito de consumo como respuesta ordinaria a un problema que también tiene dimensiones estructurales.

Clave conceptual: la disrupción climática desplaza la gestión doméstica hacia circuitos mercantilizados, presentados como inevitables.


3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Con Jonas, aparece la pregunta por la responsabilidad a largo plazo: si inviernos muy húmedos se vuelven frecuentes, la sociedad debería evaluar qué adaptaciones son sostenibles. El aumento del uso de secadoras o la compra de secadoras domésticas puede implicar más consumo energético y nuevas dependencias. La ética orientada al futuro pide anticipar consecuencias, no solo resolver la urgencia.

Clave conceptual: lo eficaz a corto plazo puede producir costes acumulativos a largo plazo; la responsabilidad exige previsión.


4) Sistemas complejos y comunicación (Luhmann, Morin)

Desde Luhmann, el texto muestra cómo los medios traducen un fenómeno macro (borrascas) en un detalle cotidiano (la colada) para producir sentido social. No se habla solo de meteorología, sino de cómo la gente interpreta el clima y reordena su vida.

Con Morin, se ve un nudo de interdependencias: meteorología, urbanismo (pisos pequeños), economía doméstica (coste por sesión), convivencia (esperas y tensiones), y decisiones tecnológicas (electrodomésticos). El problema no es aislado; es un sistema de factores que se acoplan y retroalimentan.

Clave conceptual: lo cotidiano revela la complejidad: una alteración del entorno reorganiza prácticas, costes y relaciones.


5) Tecnología, eficiencia y autoexplotación (Byung-Chul Han)

Aunque no se centra en lo digital, el texto encaja con un motivo haniano: la búsqueda de eficiencia y descarga de tareas. La lavandería se presenta como un mecanismo para ahorrar tiempo y trabajo doméstico. Esa optimización es ambivalente: alivia, pero también refuerza una lógica de rendimiento donde incluso la colada se gestiona como tarea a resolver con rapidez, externalizando el coste en dinero, esperas y dependencia de infraestructura.

Clave conceptual: la eficiencia puede liberar tiempo, pero también consolidar una racionalidad de rendimiento y externalización.


Identificación de oportunidades y riesgos

Oportunidades (constructivas):

  • Visibiliza cómo lo climático impacta en lo ordinario y revela vulnerabilidades urbanas (espacio habitacional, condiciones de secado).

  • Muestra capacidad de adaptación: organización de rutinas y uso de servicios de proximidad.

  • Sugiere, aunque de forma indirecta, la importancia de infraestructuras barriales para amortiguar crisis cotidianas.

Riesgos (problemas y sesgos):

  • Naturalizar la salida mercantil puede ocultar dimensiones estructurales: desigualdad de vivienda, costes recurrentes para hogares con menos renta, dependencia energética.

  • Desplazamiento del problema: resolver humedad doméstica con más consumo energético puede generar impactos ambientales y económicos no tratados.

  • Riesgo de reducir un fenómeno complejo a anécdota si no se conecta con vivienda, energía y resiliencia urbana.


Conclusión: síntesis de hallazgos, riesgos y oportunidades

El texto presenta una microescena reveladora: un periodo prolongado de lluvias reconfigura prácticas domésticas y hace de la lavandería un nodo de vida urbana. Se observa creatividad adaptativa en lo cotidiano, pero también desplazamientos que pueden consolidar dependencias y normalizar soluciones mercantilizadas. Éticamente, la clave es anticipar consecuencias futuras y no quedarse solo en la respuesta inmediata. Desde la complejidad, el caso muestra cómo clima, vivienda, economía doméstica y tecnología se acoplan. La lectura filosófica converge en una idea: las crisis ambientales también se expresan en la logística diaria, y allí se juegan nuevas formas de organización, coste y responsabilidad.


Byung-Chul Han, filósofo: "Hoy la gente se explota a sí misma voluntariamente creyendo que así se realiza"

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Identificación del contexto del texto

Tema central. El texto recoge ideas del filósofo Byung-Chul Han a partir de una intervención pública y articula una crítica a la cultura contemporánea del rendimiento: la autoexplotación voluntaria, la pérdida de la contemplación y la necesidad de recuperar la ociosidad como gesto político y vital.

Actores involucrados.

  • Byung-Chul Han como emisor principal de un diagnóstico crítico sobre neoliberalismo, autoexplotación, atención y lenguaje.

  • Instituciones culturales como marco de legitimación pública del discurso.

  • La sociedad contemporánea (trabajo, tecnología, activismo, consumo cultural) como objeto del análisis.

Resumen claro del contenido.
Han sostiene que hoy muchas personas se explotan a sí mismas creyendo que así se realizan. El neoliberalismo transforma el control externo en un dispositivo interiorizado que impulsa productividad constante. Propone la ociosidad y el silencio como condiciones para repensar la existencia, defiende una política del descanso y denuncia la pérdida de un lenguaje contemplativo, señalando la poesía como forma de resistencia. Además, vincula la crisis climática con la necesidad de cambiar la relación con la naturaleza: no bastan nuevas tecnologías, hace falta otra forma de mirar, más contemplativa y menos utilitaria.


Análisis filosófico por categorías

1) Creatividad (Bergson, Whitehead)

  • Bergson (duración e intuición). La reivindicación de la ociosidad puede leerse como defensa de una experiencia del tiempo no fragmentada por métricas de productividad. En clave bergsoniana, el “no hacer” permite reconectar con la duración (tiempo vivido) y con una intuición que no se obtiene por acumulación de tareas, sino por atención cualitativa a lo real.

  • Whitehead (proceso y armonía). La crítica al rendimiento continuo sugiere que la vida contemporánea rompe la armonía entre lo nuevo y lo existente: todo se reduce a optimización. La política del descanso operaría como corrección del proceso social para reintroducir equilibrio: creatividad como reconfiguración de la forma de vida, no como innovación instrumental.

2) Disrupción o poder (Deleuze, Foucault)

  • Deleuze (líneas de fuga y devenir). La ociosidad “revolucionaria” funciona como línea de fuga frente a la máquina social del rendimiento: no es huida pasiva, sino apertura de otro devenir, otra manera de habitar el tiempo, el cuerpo y el lenguaje. La poesía, en este marco, actúa como práctica que desorganiza la utilidad dominante y reintroduce diferencia.

  • Foucault (poder, disciplina y regímenes de verdad). El núcleo foucaultiano está en la interiorización del control: el sujeto se gobierna a sí mismo en nombre de la realización personal. Se configura un régimen de verdad donde “ser” equivale a “rendir”, sostenido por dispositivos cotidianos que promueven disponibilidad, medición y autoexigencia. La disciplina se vuelve suave: no se impone, se desea.

3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

  • Responsabilidad a largo plazo. Cuando se afirma que ante la crisis climática no basta con cambiar tecnologías, se desplaza el foco hacia el tipo de relación con la naturaleza. En clave jonasiana, esto exige una ética orientada al futuro: anticipar consecuencias y transformar hábitos y fines, pasando del uso a una relación menos depredadora y más responsable.

  • Riesgo moral de la autoatribución. Si la autoexplotación se presenta como libertad, la responsabilidad se difumina: ya no hay un “amo” identificable. Jonas ayuda a preguntar quién responde por los efectos sistémicos sobre salud mental, precariedad y degradación ambiental cuando la coerción adopta la forma de elección individual.

4) Sistemas complejos (Luhmann, Morin)

  • Luhmann (comunicación y observación de segundo orden). El texto opera dentro de un ecosistema mediático que suele intensificar velocidad y demanda de atención, pero a la vez propone una crítica de esa misma lógica. Invita a una observación de segundo orden: observar cómo observamos el valor del tiempo y del trabajo, y cómo los lenguajes públicos pueden reproducir o cuestionar el código social del rendimiento.

  • Morin (pensamiento complejo). La propuesta conecta planos que suelen separarse: economía del rendimiento, tecnología cotidiana, cultura del lenguaje, política del descanso y crisis ecológica. Desde Morin, se ve la interdependencia: no hay solución simple (solo técnica o solo moral), sino reorganización compleja de la forma de vida.

5) Tecnología, transparencia, autoexplotación (Byung-Chul Han)

El texto condensa tesis características de Han: el sujeto contemporáneo como “emprendedor de sí” que convierte la libertad en obligación; la hiperconexión como motor de rendimiento; y la necesidad de recuperar una negatividad fértil (silencio, pausa, descanso) frente a la positividad de la acción constante. La poesía aparece como resistencia temporal: un uso del lenguaje no reducible a información ni a utilidad inmediata.


Oportunidades y riesgos

Oportunidades (aportes constructivos).

  • Ofrece una crítica inteligible del rendimiento al explicar la dominación contemporánea como autoimposición, no solo como coerción externa.

  • Propone prácticas concretas (ociosidad, silencio, lectura de poesía, descanso) como micro-políticas capaces de transformar la experiencia cotidiana del tiempo.

  • Vincula ecología y forma de vida, desplazando el debate de “más tecnología” a “otro vínculo con el mundo”.

Riesgos (sesgos e implicaciones).

  • Idealización de la ociosidad. Puede convertirse en consigna abstracta si no se consideran desigualdades materiales: no todas las personas pueden “parar” en las mismas condiciones (precariedad, cuidados, pobreza de tiempo).

  • Despolitización involuntaria. Al enfatizar la autoexplotación como elección individual, existe el riesgo de invisibilizar estructuras (mercado laboral, plataformas, políticas públicas) que organizan esa autoexigencia.

  • Ambigüedad del silencio. La contemplación puede ser emancipadora, pero también compatible con la adaptación pasiva si no se articula con responsabilidad colectiva y lectura sistémica.


Conclusión

El texto presenta un diagnóstico donde el neoliberalismo opera menos como imposición externa y más como interiorización del mandato de rendimiento: la autoexplotación se vive como autorrealización. Frente a ello, se propone la ociosidad como ruptura y como condición de un tiempo vivido capaz de regenerar lenguaje, atención y vínculo con la naturaleza. La tesis más exigente es que la crisis contemporánea no se resuelve solo con tecnología o activismo acelerado, sino con una reorganización compleja de fines, hábitos y formas de comunicación. El desafío filosófico principal es convertir esta política del descanso en una práctica justa y estructural, y no únicamente individual o estética.


Testimonios desgarradores de edadismo laboral: "Mi vida está rota. Cumples 50 años y eres invisible"

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Introducción breve

El artículo, publicado el jueves 12 de febrero de 2026 en la sección de Economía, presenta testimonios directos sobre edadismo laboral (discriminación por edad) y los articula con datos de desempleo y evidencia empírica. El foco está en personas mayores de 45 años, con especial énfasis en el umbral simbólico de los 50. Se describen consecuencias económicas, como paro de larga duración y jubilación futura más precaria, y consecuencias psicológicas, como quiebre identitario, pérdida de autoestima e “invisibilidad” social.

Actores implicados: personas sénior desempleadas, departamentos de recursos humanos y empresas como agentes de selección, organizaciones sociales como Cruz Roja y, como telón de fondo, instituciones estadísticas y el mercado de trabajo como sistema.

Núcleo del contenido:

  • Testimonios de sufrimiento, con expresiones de ruptura vital y sensación de invisibilidad.

  • Resultados de un informe y encuesta de Cruz Roja, “El Edadismo y Yo”, con 886 participantes, donde se afirma que el 82% de mayores de 45 se sintió discriminado en procesos de selección.

  • Idea clave: el desempleo tardío se interpreta como una fractura en la identidad y puede derivar en autoedadismo, entendido como internalización de estereotipos.

  • Se señala la invisibilidad cultural del fenómeno, ya que muchas personas no conocían el término, y se cuestionan estereotipos comunes sobre rendimiento, aprendizaje y resistencia al cambio.

  • Se proponen medidas: currículums ciegos, eliminación de filtros de edad, mentoría inversa y formación continua, además de un giro conceptual desde “reinventarse” hacia “revalorizarse”.


Análisis filosófico por categorías

1) Creatividad y emergencia: Bergson y Whitehead

Bergson, con su noción de duración, ayuda a comprender que los testimonios expresan una verdad vivida que no se agota en métricas. La “invisibilidad” asociada al paso a cierta edad no describe solo un evento puntual, sino un cambio en el modo en que el tiempo biográfico es reconocido socialmente. La edad funciona como signo que reconfigura el lugar simbólico de la persona en el mundo del trabajo: no solo cambia la probabilidad de ser contratado, sino la percepción de valor y sentido.

Whitehead, desde una ontología del proceso, permite ver el mercado laboral como una dinámica que puede integrar o expulsar diferencias. El edadismo aparece como una mala síntesis: privilegia lo “nuevo” como promesa y desatiende lo ya constituido, como experiencia, fiabilidad y conocimiento tácito. El desplazamiento propuesto hacia “revalorizarse” sugiere reconstruir una armonía entre trayectoria y actualización, donde la experiencia no sea residuo sino potencial creativo.

Lectura emergente: el texto sugiere que la experiencia sénior puede ser fuente de innovación, no por “competir” en juventud, sino por transferencia de criterio, gestión de incertidumbre y habilidades relacionales, si se rediseñan los entornos de selección y aprendizaje.


2) Disrupción y poder: Deleuze y Foucault

Foucault resulta pertinente porque el término “edadismo” funciona como nombre que vuelve visible un régimen de prácticas previamente naturalizadas. Que muchas personas no conocieran el concepto muestra cómo el poder opera mediante normalización: si no hay vocabulario, la discriminación se experimenta como destino privado o mala suerte. Nombrar introduce una nueva distinción y modifica el marco de inteligibilidad del problema: ya no es un fallo individual, sino una forma estructural de exclusión.

Deleuze permite pensar el fenómeno como captura por categorías rígidas que funcionan como fronteras: 45 o 50 dejan de ser cifras y se convierten en umbrales de exclusión. Las medidas propuestas, como currículum ciego, eliminación de límites de edad o mentoría inversa, pueden leerse como intentos de fuga frente a la codificación “edad igual a menor valor”. Al priorizar testimonios, el texto interrumpe la narrativa dominante que reduce a la persona a empleabilidad cuantificada y abre un devenir alternativo, en el que lo sénior puede significar aprendizaje mutuo y no coste.

Punto crítico: si el discurso público se reduce a “reinventarse”, puede transformarse en tecnología de poder que desplaza la responsabilidad del sistema al individuo. El giro hacia “revalorizarse” intenta reducir esa coerción moral, aunque no elimina del todo la presión por narrarse como “vendible”.


3) Ética y responsabilidad: Hans Jonas

Desde Jonas, el núcleo ético es que el daño del edadismo no es inmediato, sino acumulativo. El paro de larga duración en edades avanzadas impacta en ingresos presentes, salud psicológica y futuro de jubilación. Esto exige una ética orientada al futuro: decisiones de contratación y políticas laborales deberían evaluarse por sus efectos a largo plazo en vidas concretas y en la cohesión social.

La responsabilidad aparece distribuida:

  • Empresas y selección: por sesgos, filtros explícitos o implícitos y criterios que usan la edad como atajo.

  • Cultura institucional: por invisibilizar el fenómeno y normalizarlo.

  • Sociedad civil: por diagnosticar, documentar y proponer correcciones culturales y prácticas.


4) Sistemas complejos: Luhmann y Morin

Luhmann permite ver el mercado laboral como sistema que se reproduce a través de comunicaciones y criterios estandarizados. El edadismo funciona como reducción de complejidad: ante incertidumbre, la edad se usa como indicador rápido de riesgo, coste o adaptabilidad. El periodismo y los informes sociales operan como “irritaciones” que pueden forzar ajustes, al introducir nuevas distinciones y cuestionar criterios normalizados.

Morin, desde el pensamiento complejo, hace visible que el fenómeno no es solo empleo. Implica demografía, cultura empresarial, salud mental, formación, estereotipos, políticas públicas y ciclos económicos. La noción de autoedadismo describe un bucle: el sistema excluye, la exclusión se interioriza, y esa interiorización refuerza la exclusión. Por eso, una respuesta efectiva requiere intervenciones simultáneas en varios niveles, no solo apoyo individual.


5) Tecnología, transparencia y autoexplotación: Byung-Chul Han

Aunque el texto no se centra en plataformas digitales, es compatible con la crítica de Han a la autoexplotación. La exigencia de adaptación permanente puede convertirse en mandato moral: si no te reinsertas, es por falta de esfuerzo. El autoedadismo encaja con una lógica de control interiorizado: el sujeto termina descartándose a sí mismo antes de ser descartado, transformando la exclusión externa en autolimitación.

La propuesta de “revalorizarse” funciona como corrección parcial: no exige una metamorfosis total, sino traducir la experiencia a un lenguaje reconocible. Sin embargo, si se gestiona mal, puede convertirse en otra obligación de rendimiento narrativo, donde la persona debe justificarse continuamente.


Oportunidades y riesgos

Oportunidades: aportes constructivos del texto

  • Visibilización ética del edadismo como fenómeno estructural, reduciendo la culpabilización individual.

  • Integración de dato y experiencia: cifras, experimentos y testimonios crean comprensión pública más completa.

  • Propuestas aplicables: currículum ciego, eliminación de filtros por edad, mentoría inversa, formación continua y el giro de “reinventarse” a “revalorizarse”, que suaviza el mandato de auto-optimización.

Riesgos: sesgos e implicaciones

  • Psicologización excesiva si la “fractura identitaria” se interpreta como problema principalmente personal y no sistémico.

  • Norma de empleabilidad infinita: la formación continua puede volverse obligación permanente si no cambian criterios de contratación.

  • Binarismo generacional: el conflicto puede simplificarse en “jóvenes versus mayores” y ocultar incentivos, prácticas y dispositivos concretos de exclusión.


Conclusión

El texto diagnostica el edadismo laboral como fenómeno estructural y normalizado, con daños materiales y simbólicos: exclusión económica, deterioro subjetivo e invisibilidad social. Filosóficamente, el acto de nombrar vuelve visible un régimen de discriminación antes naturalizado y desplaza el foco desde el individuo hacia las prácticas y criterios del sistema. Las propuestas funcionan como intentos de romper la codificación que identifica edad con menor valor, y exigen una ética de responsabilidad orientada al futuro por las consecuencias acumulativas del desempleo tardío. Desde la teoría de sistemas y el pensamiento complejo, el problema se entiende como red de bucles entre cultura, selección, subjetividad y políticas. Desde la crítica contemporánea, se advierte el riesgo de convertir la adaptación en autoexplotación, por lo que las respuestas deben equilibrar formación con cambios reales en criterios e instituciones.


Los niños pasan 25 días al año enfrente de las pantallas: aumenta el riesgo de obesidad y malestar psicológico entre los 8 y los 16 años

Fuente y enlace 

Introducción breve

El artículo de Infobae España (12 de febrero de 2026) presenta resultados del estudio PASOS Longitudinal de la Gasol Foundation, realizado con 701 jóvenes de 8 a 16 años seguidos entre 2019 y 2025. El foco está en el aumento del tiempo de pantalla (móviles, tabletas, consolas) y su asociación con un deterioro de hábitos de salud: menos actividad física, peor adherencia a la dieta mediterránea, menor calidad y cantidad de sueño y un incremento del malestar psicológico.

Puntos empíricos centrales del texto:

  • Aumenta el uso de pantallas en 11,33 horas semanales, equivalente a casi 25 días completos más al año frente a dispositivos.

  • Solo el 4,5% cumple el límite recomendado de no más de 2 horas diarias de pantallas en fin de semana (antes era 24,8%).

  • Se observa una caída relevante de la actividad física (pérdida promedio de más de 9 horas al mes de ejercicio moderado o vigoroso).

  • Aumenta el malestar psicológico del 18,3% al 35,6%.

  • Se introduce el coeficiente cintura/talla como indicador de riesgo cardiometabólico más fiable que el IMC, y se relaciona con actividad, sueño, pantallas y malestar.

  • Se subrayan desigualdades de género y socioeconómicas (obesidad y obesidad abdominal en niñas; brechas amplificadas por nivel socioeconómico) y se pide una intervención pública integral.

Para el marco conceptual de filósofos y categorías, se utiliza la base filosófica aportada.


Análisis filosófico por categorías

1) Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)

Bergson (duración, intuición, impulso vital):
El texto describe una infancia y adolescencia donde la experiencia cotidiana se reconfigura hacia una duración fragmentada: la atención y el tiempo vital quedan parcelados por estímulos de pantalla y rutinas menos corporales. No es solo más horas, sino un modo distinto de vivir el tiempo. El riesgo filosófico es que la vida pierda su dimensión de impulso creativo cuando el entorno reduce las ocasiones de exploración corporal y social abierta, sustituyéndolas por consumos guiados por interfaces.

Whitehead (proceso, armonía):
Desde Whitehead, la realidad humana es proceso: salud física, emocional y hábitos forman una trama dinámica. El texto sugiere una desarmonía: suben pantallas, cae actividad física, se deteriora dieta y sueño y crece el malestar. El punto no es condenar la tecnología, sino recomponer una armonía entre novedad técnica y las condiciones orgánicas y sociales que sostienen el desarrollo.


2) Disrupción y poder (Deleuze, Foucault)

Deleuze (líneas de fuga, devenir):
Las pantallas pueden funcionar como escapes de lo establecido, pero aquí aparecen más como canales de captura: un devenir infantil orientado a circuitos repetitivos de ocio digital. El descenso drástico en el cumplimiento del umbral recomendado sugiere una normalización intensa del hábito. El problema deleuziano surge cuando la fuga deja de abrir posibilidades y se vuelve un devenir empobrecido, con menos variación corporal, social y ambiental.

Foucault (discurso, regímenes de verdad, poder-conocimiento):
El artículo organiza un régimen de verdad sanitario: recomendaciones, indicadores, prevalencias y métricas. Este discurso tiene potencia emancipadora porque visibiliza daño y desigualdad, pero también genera nuevas normatividades sobre qué es un cuerpo de riesgo y qué conducta se considera correcta. El propio texto intenta limitar el pesocentrismo al proponer cintura/talla para ir más allá del enfoque exclusivo en peso. En clave foucaultiana, esto puede entenderse como un refinamiento dentro del campo biopolítico: mejora la detección sin reducir todo a una estética, pero amplía el alcance de la medición y la regulación.


3) Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Jonas conduce a una pregunta de responsabilidad intergeneracional: si el entorno digital y de consumo configura hábitos que elevan el riesgo cardiometabólico y el malestar, entonces las decisiones presentes sobre diseño tecnológico, políticas educativas, urbanismo, alimentación y publicidad impactan en vidas futuras. El artículo subraya el carácter sistémico del fenómeno y reclama políticas públicas, evitando estigmas y proponiendo indicadores complementarios. Desde Jonas, la obligación ética es anticipatoria: no basta con recomendaciones individuales, se requiere gobernanza del ecosistema que produce el hábito.


4) Sistemas complejos (Luhmann, Morin)

Luhmann (sistemas autopoiéticos, comunicación):
El texto opera como comunicación pública que traduce evidencia científica en sentido social. Selecciona un dato impactante, ordena relaciones plausibles entre pantallas, actividad, sueño y malestar, y produce propuestas políticamente legibles. Desde Luhmann, esto no es neutral: estabiliza significado social sobre infancia, riesgo y tecnología mediante códigos como salud/enfermedad, normal/excesivo y riesgo/protección.

Morin (pensamiento complejo):
El artículo se acerca a una mirada compleja al insistir en que el problema no es solo de decisiones individuales y al subrayar desigualdades socioeconómicas y de género. Aun así, el encuadre pantallas-daño puede simplificar si se convierte en explicación única. Un enfoque moriniano exige integrar más capas: diseño persuasivo de plataformas, disponibilidad de espacios seguros para actividad física, horarios familiares, condiciones laborales de cuidadores, marketing de ultraprocesados, y el entramado escolar y urbano. El texto abre esa puerta al pedir una intervención integral y holística.


5) Tecnología, transparencia y autoexplotación (Byung-Chul Han)

En Byung-Chul Han, lo digital tiende a intensificar un régimen de estimulación continua y una atención degradada. El artículo, al vincular pantallas con sueño y malestar, es compatible con la idea de una vida más expuesta a hiperactividad psíquica: menos descanso real y más excitación sostenida. También puede leerse como una forma temprana de autoexplotación, no laboral sino atencional: autoimposición de conexión, recompensas inmediatas y comparación social. Aunque el texto no analiza plataformas concretas, el crecimiento masivo del tiempo de pantalla funciona como síntoma cultural de ese régimen.


Oportunidades y riesgos

Oportunidades (elementos constructivos)

  • Desplazamiento del enfoque: propone ir más allá del IMC hacia cintura/talla y critica el pesocentrismo, lo que puede reducir simplificaciones y orientar mejor la prevención.

  • Lectura sistémica: reconoce que el fenómeno no es solo individual y subraya desigualdades socioeconómicas y de género, habilitando políticas públicas más justas.

  • Puente ciencia-esfera pública: traduce hallazgos longitudinales a lenguaje comprensible, creando condiciones para deliberación social informada.

Riesgos (sesgos e implicaciones éticas y sociales)

  • Moralización del comportamiento: el énfasis en cumplir recomendaciones puede derivar en culpabilización familiar, especialmente en contextos de menor renta donde el margen de elección es menor.

  • Reduccionismo causal: el dato de los 25 días es comunicativamente potente, pero puede favorecer una lectura monocausal que oculte interacciones estructurales.

  • Nueva normatividad biométrica: sustituir IMC por cintura/talla puede mejorar la detección, pero también expandir prácticas de medición y ansiedad corporal si no se acompaña de una ética antiestigma.


Conclusión: síntesis de hallazgos, riesgos y oportunidades

El artículo propone un diagnóstico donde el aumento del tiempo de pantalla se integra en un deterioro multifactorial del estilo de vida juvenil, con desigualdades marcadas. Filosóficamente, puede leerse como una alerta sobre la reconfiguración del tiempo vivido y del cuerpo, un ejemplo de biopolítica sanitaria que produce verdad pública con potencial emancipador y riesgo de moralización, una demanda de responsabilidad preventiva orientada al futuro, un fenómeno de sistema complejo que exige políticas integrales y un síntoma del régimen cultural de hiperestimulación y desgaste psíquico del ecosistema digital.


Ser joven y pobre depende del tiempo que puedas quedarte en casa de tus padres: la tasa de pobreza de quienes se emancipan triplica a la de los que no

Fuente y enlace 

Introducción breve

El artículo (12 de febrero de 2026) analiza un fenómeno social específico: la brecha creciente de pobreza entre jóvenes (16–34) que siguen viviendo con sus padres y jóvenes que se emancipan. A partir de datos de la Encuesta de Condiciones de Vida (INE, 2025) y un análisis de EsadeEcPol, el texto sostiene que la mejora agregada de la pobreza juvenil no implica una mejora equivalente para quienes logran independizarse.

Actores y elementos clave

  • Jóvenes (16–34), divididos en emancipados y no emancipados.
  • Familias como red material de soporte.
  • Instituciones de medición y análisis: INE y EsadeEcPol.
  • Mercado de vivienda como condicionante estructural (alquiler, “alquiler imputado”).

Resumen del contenido (lo más relevante)

  • La tasa general de riesgo de pobreza relativa en España cae en 2025 (19,5%, mínimo desde la crisis de 2008, según el artículo).

  • Entre jóvenes 16–34, la pobreza baja de 22,2% (2015) a 17,0% (2025), pero con una evolución desigual (repunte en 2021 y estabilización posterior).

  • La emancipación juvenil desciende: 37,5% (2015) a 27,0% (2025); es decir, casi tres de cada cuatro jóvenes viven con algún progenitor.

  • La pobreza en no emancipados baja (hasta 12,2%), mientras que en emancipados se mantiene alta (30%) y la brecha llega a 17,8 puntos.

  • La educación terciaria sube en ambos grupos, pero no neutraliza el riesgo si falta apoyo familiar: en 2025, 39,1% de pobreza para emancipados sin terciaria; incluso emancipados con terciaria se sitúan en torno al 23–25%.

  • El texto introduce el “alquiler imputado” para mostrar que el hogar familiar funciona como subsidio oculto: al incluirlo, la pobreza baja más entre quienes viven con padres (−1,5) que entre emancipados (−0,4).


Análisis filosófico por categorías

1) Creatividad y emergencia: Bergson y Whitehead

Bergson (duración, experiencia vivida)
La emancipación suele narrarse como “paso natural” de la vida adulta. El texto, sin embargo, reubica la emancipación en la duración: no es un instante (me independizo) sino una trayectoria temporal condicionada por soportes materiales (renta, vivienda, ayuda familiar). La “vida juvenil” aparece como continuidad tensionada: quedarse más tiempo en casa no es mera preferencia, sino estrategia temporal ante la fragilidad económica. Esto desplaza el foco desde “decisiones individuales” hacia condiciones de posibilidad.

Whitehead (proceso, armonía)
El artículo describe un proceso social donde lo “nuevo” (independizarse) no logra armonizar con lo “existente” (mercado de vivienda, salarios, precariedad). La creatividad vital —construir un proyecto autónomo— queda desacompasada: el sistema no integra la aspiración de autonomía en una armonía sostenible. El resultado es una emergencia paradójica: menos pobreza juvenil agregada, pero por una dinámica que incluye más permanencia en el hogar familiar, no necesariamente por mejores condiciones de autonomía.


2) Disrupción y poder: Deleuze y Foucault

Deleuze (líneas de fuga, devenir)
Emanciparse puede leerse como una línea de fuga: salida de una estructura (hogar de origen) hacia un devenir propio. El texto muestra que esa fuga se “paga” con riesgo de pobreza: la salida no abre necesariamente posibilidades, sino que puede precipitar vulnerabilidad. La sociedad produce una disyuntiva:

  • Permanecer (menos pobreza, más dependencia)

  • Huir (más autonomía formal, más precariedad material)

Esto convierte la emancipación en un devenir estratificado: no todos pueden “devenir autónomos” en igualdad de condiciones.

Foucault (poder/conocimiento, regímenes de verdad)
El artículo funciona como intervención en un régimen de verdad estadístico: clasifica, separa y compara (emancipados vs con padres) y produce un diagnóstico normativo implícito: el apoyo familiar aparece como garantía contra la pobreza. Foucault permitiría preguntar qué forma de poder se naturaliza aquí:

  • La familia aparece como dispositivo de protección, pero también como mecanismo que redistribuye desigualdad: quien tiene familia con recursos posee “capital de soporte”; quien no, queda expuesto.

  • El conocimiento (indicadores, tasas, imputaciones) no solo describe: orienta la percepción pública de qué cuenta como problema (la pobreza) y qué cuenta como solución “realista” (seguir en casa o recibir apoyo).


3) Ética y responsabilidad: Hans Jonas

Jonas (principio de responsabilidad, ética del futuro)
Aunque el texto no prescribe políticas concretas, sí delimita un problema con consecuencias intergeneracionales: si la autonomía juvenil depende del “tiempo que puedas quedarte en casa”, la sociedad se encamina hacia una reproducción hereditaria de oportunidades. Desde Jonas, la pregunta ética no es solo “qué pasa ahora”, sino qué mundo estamos consolidando:

  • Un futuro donde la familia sustituye al Estado o al mercado como amortiguador principal puede ser eficiente a corto plazo, pero injusto a largo plazo: consolida trayectorias vitales divergentes según origen social.

  • La responsabilidad institucional debería evaluar efectos duraderos: retraso de proyectos vitales, desigualdad territorial, fragilidad de quienes no tienen red familiar y dependencia prolongada como norma.


4) Sistemas complejos: Luhmann y Morin

Luhmann (sistemas autopoiéticos, comunicación)
El artículo muestra cómo el sistema mediático comunica un “hecho social” a través de distinciones operativas (emancipado/no emancipado; con/sin terciaria; incluir/no incluir alquiler imputado). En clave luhmanniana, esas distinciones producen realidad comunicable: hacen visible que “la pobreza juvenil” no es una sola cosa, sino una configuración dependiente del hogar como unidad contable. Esto es crucial: medir por hogar puede “beneficiar” estadísticamente a quien permanece en un hogar con más renta, ocultando precariedades individuales.

Morin (pensamiento complejo)
La tesis del texto exige lectura compleja: vivienda, mercado laboral, estructura familiar, medición estadística y aspiraciones culturales de autonomía. El “alquiler imputado” es un buen ejemplo de complejidad: introduce un correctivo que muestra cómo la vivienda opera como recurso económico invisible, pero también puede legitimar que la solución sea “seguir en casa”, sin tratar el nudo estructural del acceso a vivienda.


5) Tecnología, transparencia y autoexplotación: Byung-Chul Han

En Han, la “transparencia” de datos puede convertirse en un relato de rendimiento: se exhibe que “la pobreza juvenil baja”, pero el mismo dato encubre un costo: la autonomía se vuelve proyecto individual de alto riesgo. Además, cuando emanciparse exige esfuerzos extraordinarios (compartir, sobreendeudarse, aceptar precariedad), aparece la lógica de autoexplotación: el joven “emprende su vida” bajo presión, internaliza el fracaso como responsabilidad personal, mientras el marco estructural permanece.


Conclusión: oportunidades, riesgos y hallazgos conceptuales

Oportunidades (aportes constructivos del texto)

  • Aporta una distinción analítica potente: no basta con la tasa agregada; hay que mirar subgrupos y condiciones de emancipación.

  • Visibiliza el papel del hogar familiar como amortiguador y revela un “subsidio” implícito mediante el alquiler imputado, útil para pensar políticas de vivienda y redistribución.

Riesgos (sesgos e implicaciones éticas y sociales)

  • Riesgo de naturalizar la dependencia familiar como solución “razonable”, desplazando la cuestión de justicia estructural (vivienda, salarios, protección social).

  • Riesgo de consolidar una estratificación hereditaria: autonomía como privilegio de quienes tienen red familiar con recursos (problema de equidad intergeneracional y de origen social).

  • Riesgo epistemológico: medir por “hogar” puede invisibilizar precariedad individual y convertir la mejora estadística en una forma de opacidad social (se ve el promedio, se pierde la vida concreta).

Hallazgo conceptual central
El texto describe una paradoja de modernidad social: la emancipación, imaginada como umbral de libertad, se convierte en indicador de exposición al riesgo. La brecha no es solo económica: es ontológica y política, porque define qué tipo de vida es viable (autónoma o dependiente) y para quién.