Buscar el placer a través de las compras compulsivas, un problema cada vez más tratado en terapia: “Es una forma de compensación emocional”

Fuente y enlace 


1. Introducción: Identificación del contexto y resumen del contenido

El artículo analiza el fenómeno creciente de las compras compulsivas como mecanismo de compensación emocional. La nota se centra en el contexto terapéutico, en donde profesionales de la salud mental explican cómo estas conductas surgen en individuos que buscan calmar estados de ansiedad, tristeza o vacío mediante el consumo. Se destaca el aumento de consultas por este motivo, así como el rol de las redes sociales y el marketing digital en alimentar esta conducta.

Los actores principales del texto son:

  • Personas que sufren adicción a las compras.
  • Psicólogos y terapeutas especializados en salud mental.
  • Plataformas digitales que promueven el consumo.


2. Aplicación de perspectivas filosóficas

A. Filosofía de la disrupción y el poder (Deleuze y Foucault)

  • Foucault: Este fenómeno puede leerse como una manifestación de un régimen de verdad en el cual la felicidad se asocia con el consumo. El discurso terapéutico que patologiza el consumo compulsivo convive con un sistema económico que lo estimula. La sociedad produce al mismo tiempo la enfermedad (adicción al consumo) y su cura (terapia), dentro de una estructura de poder donde el conocimiento médico y el discurso económico están imbricados.

  • Deleuze: El impulso compulsivo representa una forma de captura por parte del capitalismo, que absorbe incluso los deseos y emociones como materiales de mercado. La falta de “líneas de fuga” —canales alternativos de expresión emocional o de subjetivación— deja al individuo preso de circuitos cerrados donde el único escape es consumir más.

B. Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Desde el principio de responsabilidad, el problema no es solo individual sino sistémico. Jonas sugiere que nuestras acciones deben tener en cuenta las consecuencias a largo plazo. La sociedad de consumo, al fomentar estos hábitos, desatiende la salud psicológica futura de las personas. El artículo no profundiza en la responsabilidad de las plataformas digitales ni de los publicistas, lo cual evidencia una falta de reflexión ética más amplia.

C. Tecnología, transparencia y autoexplotación (Byung-Chul Han)

  • La exposición constante a estímulos visuales en redes sociales (influencers, anuncios, algoritmos de compra) refuerza la lógica de la autoexplotación descrita por Han: el individuo se convierte en su propio tirano, consumiendo sin pausa, motivado por un ideal de vida deseable que es más simulado que real.

  • La transparencia de gustos y preferencias —expuesta por los algoritmos de personalización— convierte al sujeto en objeto de vigilancia y manipulación, lo que vulnera su autonomía.

D. Sistemas y complejidad (Luhmann y Morin)

  • Luhmann: El sistema del consumo se autoproduce comunicacionalmente, retroalimentando la lógica de compra a través de medios, influencers y algoritmos. La terapia, aunque crítica, también puede integrarse al mismo sistema como mecanismo correctivo sin cuestionar sus estructuras.

  • Morin: La conducta compulsiva debería analizarse desde una perspectiva compleja: no es solo una falla individual, sino resultado de interacciones entre emociones, tecnología, economía y cultura. El artículo menciona estas variables, pero no las articula en un enfoque sistémico.

E. Crítica a la sociedad de consumo (Herbert Marcuse y Zygmunt Bauman)

  • Marcuse: Las compras compulsivas encarnan el ideal del hombre unidimensional, cuya libertad ha sido reducida a elegir entre productos. La alienación es profunda: el deseo no se dirige al bienestar real sino a la gratificación inmediata mediada por objetos.

  • Bauman: En la modernidad líquida, la identidad es fluida e insegura. El consumo ofrece una forma efímera de estabilización del yo. La compulsión revela el temor a la pérdida de identidad o valor social si no se accede a los bienes simbólicamente deseables.


3. Oportunidades y riesgos

Aportes del artículo:

  • Visibiliza un problema creciente desde una perspectiva clínica.
  • Introduce el papel de la tecnología y las redes sociales en la configuración del deseo.

Riesgos y limitaciones:

  • Tiende a patologizar al individuo sin examinar críticamente las estructuras que lo condicionan.
  • No cuestiona los modelos de negocio de las plataformas que promueven el consumo ni su responsabilidad ética.
  • La solución terapéutica puede convertirse en un complemento funcional al sistema, en vez de una crítica estructural.


4. Conclusión: Síntesis filosófica

El artículo es relevante como síntoma de un malestar contemporáneo, en el que el placer se ha desplazado hacia el acto de consumir. Este fenómeno no puede entenderse sin examinar la intersección entre tecnología, mercado, subjetividad y poder. Filósofos como Foucault, Han, Jonas y Marcuse nos ofrecen claves para ir más allá de la explicación psicológica y situar el problema en una red de relaciones sistémicas. La filosofía puede así desnaturalizar las lógicas dominantes y abrir posibilidades de emancipación y resignificación del deseo.