El alquiler en Madrid, más cerca de tocar techo: las rentas se frenan porque los ciudadanos ya no pueden pagar unos precios disparados

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I. Introducción: Contexto y resumen del texto

El artículo analiza la situación del mercado del alquiler en Madrid, destacando que los precios de las rentas, tras años de crecimiento, podrían estar alcanzando un límite. El fenómeno no se debe a una mejora estructural en el mercado, sino a que gran parte de la población ha llegado a un punto de saturación económica: simplemente no puede seguir pagando precios tan elevados. Se señala una leve estabilización de las rentas, atribuida a la incapacidad de los ciudadanos de seguir absorbiendo las subidas, más que a un cambio en la oferta o políticas de vivienda efectivas.

Los actores principales son:

  • Ciudadanos y arrendatarios afectados.
  • Propietarios e inversores del mercado inmobiliario.
  • Autoridades públicas y su rol en la regulación.


II. Análisis filosófico por categorías

A. Ética y Responsabilidad (Hans Jonas)

El fenómeno expuesto revela una falta de responsabilidad intergeneracional y social. La política de vivienda parece guiada por lógicas cortoplacistas de rentabilidad, sin considerar los impactos sociales a largo plazo. Jonas propondría aquí el principio de responsabilidad: las decisiones en torno a la vivienda deberían asegurar un entorno habitable para generaciones futuras, lo que entra en contradicción con una economía que convierte un derecho en un activo financiero.

Punto clave: La vivienda, tratada como bien especulativo, ignora su dimensión ética y esencial para la dignidad humana.


B. Poder y discurso (Michel Foucault)

El artículo refleja un discurso de límite económico, no político. Se dice que los precios se frenan no porque haya medidas públicas, sino porque los ciudadanos “ya no pueden pagar más”. Esta formulación desactiva la posibilidad de responsabilizar actores específicos o cuestionar las estructuras de poder detrás del mercado inmobiliario.

Foucault ayudaría a revelar cómo el lenguaje de “mercado” naturaliza procesos de exclusión social. Los “regímenes de verdad” actuales colocan la escasez y la especulación como fenómenos técnicos inevitables, no como elecciones políticas.


C. Sistemas y Complejidad (Luhmann y Morin)

Desde la visión de Niklas Luhmann, el mercado de alquiler funciona como un sistema autopoiético que reproduce sus propias dinámicas: precios suben, se invierte más, se excluye más, hasta que el propio sistema se corrige ante su saturación, sin intervención externa. Sin embargo, Edgar Morin ofrecería una crítica más sistémica: lo que aquí falta es una visión compleja del problema, que articule variables económicas, sociales, culturales y políticas.

El artículo se queda en un diagnóstico fragmentado, sin conectar el fenómeno con desigualdades estructurales, turismo, digitalización del alquiler, o urbanismo extractivo.


D. Tecnología, transparencia, autoexplotación (Byung-Chul Han)

Aunque no central, el trasfondo de la crisis del alquiler en Madrid también puede interpretarse a través de la lógica de autoexplotación que Han describe. Los ciudadanos, convertidos en sujetos emprendedores de su propia vida, asumen precios inasumibles creyendo que es su “responsabilidad individual” buscar soluciones, adaptarse, competir.

El lenguaje de los medios evita mostrar el agotamiento subjetivo y existencial que implica vivir al límite del endeudamiento y la precariedad.


E. Dinámicas sociales y hegemonía (Gramsci y Bauman)

Antonio Gramsci ayuda a interpretar cómo los medios y el discurso público colaboran en naturalizar la hegemonía del mercado inmobiliario. No se problematiza la función social de la vivienda, ni se propone una visión alternativa, reforzando la lógica de mercado como inevitable.

Por su parte, Zygmunt Bauman pondría énfasis en la liquidez social y existencial: el alquiler representa un síntoma de la modernidad líquida, donde los vínculos con el territorio, la estabilidad habitacional y las redes comunitarias se diluyen frente a la movilidad forzada y la inseguridad permanente.


F. Disrupción y devenir (Gilles Deleuze)

El texto carece de líneas de fuga. No se presentan alternativas, movimientos sociales, ni innovaciones disruptivas que puedan imaginar otra ciudad, otro modelo urbano. Desde Deleuze, se diría que la ciudad está atrapada en un territorio estriado, donde la diferencia es sofocada por la repetición de patrones dominantes.


III. Conclusión: Riesgos, oportunidades y hallazgos conceptuales

Riesgos identificados:

  • Naturalización del mercado como única forma de gestionar la vivienda.

  • Invisibilización de la responsabilidad política y estructural.

  • Reducción del ciudadano a consumidor sin agencia.

  • Reproducción de un sistema que agota al límite su propia base (inquilinos).

Oportunidades:

  • El “toque de techo” puede abrir el discurso a nuevas formas de pensar la vivienda (cooperativas, vivienda pública, regulación activa).

  • La saturación podría derivar en movimientos ciudadanos y cambios legislativos si se articula colectivamente.

Hallazgos conceptuales:

  • La vivienda se muestra como punto nodal donde convergen dinámicas éticas, sistémicas y de poder.

  • La crisis de precios no es solo económica, sino también una crisis de sentido sobre qué es una ciudad, quién la habita y cómo se organiza la vida común.

  • El lenguaje mediático construye realidades que pueden desactivar la crítica o, si se reconfigura, abrir caminos hacia la transformación.