Introducción / Contexto
El artículo de Infobae informa que en el tercer trimestre de 2025 —y con proyección a cierre del año— el empleo en España se ha acelerado, gracias en gran medida a la incorporación de población inmigrante. Según el análisis del BBVA Research conjuntamente con Fedea, los inmigrantes representaron el 57 % del empleo creado en ese período, y la ocupación entre extranjeros aumentó un 49,1 % desde el cuarto trimestre de 2019, frente a un incremento del 4,4 % entre personas de nacionalidad española.
El estudio también señala que la población activa española participó menos en el mercado laboral —una caída en la tasa de participación— por lo que la creación neta de empleo dependió principalmente del aumento de la población inmigrante.
El artículo enfatiza además que este fenómeno adquiere gran relevancia en un contexto de envejecimiento poblacional, jubilaciones masivas y déficit de relevo generacional: la inmigración se presenta como esencial para sostener el sistema laboral y, de modo indirecto, el sistema de pensiones.
Análisis filosófico
Ética y responsabilidad (Hans Jonas)
Desde la óptica de la ética de la responsabilidad, como la de Hans Jonas, este fenómeno invita a cuestionar las obligaciones morales de una sociedad hacia quienes —inmigrantes— sostienen estructuras esenciales como el empleo y las pensiones. El país no solo se beneficia del trabajo de estas personas: también adquiere una deuda moral. Surge, entonces, una responsabilidad colectiva de garantizar condiciones dignas de vida y trabajo, integración social, protección de derechos y un trato justo.
No basta con valorar su utilidad económica. La dependencia estructural en mano de obra inmigrante exige una ética de cuidado y reconocimiento, frente al riesgo de instrumentalización: ver al inmigrante solo como medio para sostener un sistema.
Sistemas complejos (Luhmann, Morin)
El mercado laboral español parece operar como un sistema complejo —en la línea de Niklas Luhmann o Edgar Morin— donde variables demográficas, económicas, socioculturales y migratorias interaccionan. El envejecimiento poblacional, la jubilación de generaciones anteriores, la baja natalidad, la migración y la demanda de trabajo confluyen en una dinámica emergente.
Este sistema complejo tiene múltiples retroalimentaciones: la migración compensa el envejecimiento, pero también implica cambios sociales, culturales, demográficos. Lo que antes podía verse como una “ola migratoria coyuntural” ahora se revela como estructura necesaria para la sostenibilidad del sistema laboral y de pensiones —y esto a su vez puede modificar la estructura social, vínculos comunitarios, identidad nacional, retos de cohesión social.
Disrupción y poder (Deleuze, Foucault)
Desde la perspectiva de Michel Foucault y Gilles Deleuze, la irrupción masiva de inmigrantes en el mercado laboral puede interpretarse como una forma de reconfiguración del poder económico: nuevas mayorías laborales, cambios en la composición social del trabajo, desplazamientos en la estructura de clases.
Este “nuevo orden” del empleo cuestiona las nociones tradicionales de ciudadanía, pertenencia, nacionalidad: la fuerza de trabajo ya no coincide con la población nativa joven, sino con población inmigrante de distintas edades y trayectorias. Eso tiene implicaciones políticas y de control social: ¿quién sostiene el Estado de bienestar, cómo se distribuye el poder de negociación, cómo se estructuran las relaciones laborales y sociales?
Además, se da una especie de “dependencia estructural”, donde el sistema recluta constantemente cuerpos inmigrantes como soporte —una dinámica que recuerda la noción deleuziana de “máquina social” donde los flujos de cuerpos y capital se reorganizan continuamente.
Tecnología, transparencia y autoexplotación (Byung‑Chul Han)
Aunque no se menciona directamente la tecnología, el contexto de precariedad laboral, rotación de empleo, necesidad de mano de obra inmigrante constante, invita a reflexionar con las ideas del Byung-Chul Han sobre la autoexplotación en sociedades neoliberales: los inmigrantes podrían ver su vida como un proyecto de sobrevivencia, sin garantías estables, aceptando condiciones laborales precarias, horarios extensos, baja remuneración, con el fin de sostener el sistema.
Si la sociedad depende de su trabajo, su identidad y dignidad pueden quedar subordinadas a la eficiencia del sistema productivo. La invisibilidad social del inmigrante, su precariedad, podrían reforzar una lógica de explotación silenciosa, normalizada por la urgencia demográfica y económica.
Creatividad (Bergson, Whitehead)
Desde la perspectiva de la creatividad social (como en Henri Bergson o Alfred North Whitehead), la inmigración también puede ser vista como una fuente de dinamismo cultural, vitalidad social y renovación demográfica —una especie de “fuerza creativa” que puede transformar y revitalizar estructuras sociales estancadas.
La llegada de nuevas personas con distintas historias, culturas, experiencias laborales y vitales potencia la diversidad social, abre posibilidades de innovación social, adaptación demográfica, y renovación de tejido social.
Esto sugiere que la inmigración no es solo un paliativo demográfico o económico, sino que puede ser un motor de creatividad social, de transformación cultural, de nuevas formas de comunidad.
Oportunidades y riesgos
Oportunidades
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La inmigración puede compensar el déficit demográfico y garantizar la sostenibilidad del mercado laboral y del sistema de pensiones.
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Fomenta diversidad social, cultural y humana —un potencial creativo para la sociedad.
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Permite mantener sectores productivos vitales, reducir vacantes, sostener actividad económica.
Riesgos y desafíos
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Dependencia estructural: riesgo de ver a las personas inmigrantes como recurso utilitario, en lugar de ciudadanos con derechos.
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Precariedad laboral, explotación silenciosa, desigualdades sociales, integración incompleta.
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Tensiones socioculturales, desafío en integración, cohesión social, polarización, potencial discriminación.
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Riesgo de violar la dignidad humana si no se acompaña de políticas justas de inclusión, reconocimiento, derechos laborales y sociales.
Conclusión
El artículo revela cómo la inmigración en España —en 2025— se ha vuelto un pilar clave para la creación de empleo y la sostenibilidad del sistema frente al envejecimiento de la población. Desde una mirada filosófica, este fenómeno involucra dinámicas éticas, estructuras sociales complejas, relaciones de poder y transformaciones culturales profundas.
Es una invitación a repensar la inmigración no solo como contingencia demográfica o necesidad económica, sino como un acontecimiento social con implicaciones profundas para la identidad colectiva, la justicia social, la responsabilidad comunitaria y la creatividad cultural.
Pero también implica riesgos: la instrumentalización del ser humano, la precariedad, la desigualdad, la fragmentación social. Para que esta “dependencia estructural” no se convierta en explotación, es necesario adoptar una ética de la responsabilidad, políticas inclusivas y reconocimiento de derechos.
Este caso ofrece, desde una perspectiva filosófica, un claro ejemplo de cómo las decisiones económicas y demográficas configuran entramados éticos y sociales: no basta crear empleo, hay que asegurar dignidad, justicia e integración.