Introducción breve: resumen del texto
El artículo publicado en El Confidencial plantea una crítica al modelo educativo contemporáneo centrado casi exclusivamente en la rentabilidad económica. El texto sostiene que formar únicamente para la empleabilidad y la productividad empobrece la dimensión humana de la educación, reduciéndola a un instrumento del mercado. Los actores implicados son el sistema educativo, las políticas públicas, el mercado laboral y, de forma central, los estudiantes como sujetos en formación. Se denuncia la subordinación del saber humanístico y crítico frente a competencias técnicas orientadas al beneficio económico inmediato.
ANÁLISIS FILOSÓFICO
1. Creatividad y emergencia (Bergson, Whitehead)
Desde la perspectiva de Henri Bergson (), la educación debería favorecer el élan vital, es decir, el impulso creativo que permite a los individuos trascender estructuras rígidas. Un sistema educativo orientado exclusivamente al beneficio económico fragmenta la experiencia en competencias medibles, negando la “duración” como proceso integral y continuo de formación. La reducción utilitarista empobrece la intuición y limita la posibilidad de creatividad auténtica.
En línea con Alfred North Whitehead (), la realidad es proceso y transformación. Una educación equilibrada debería armonizar lo técnico con lo humanístico. El artículo sugiere que la actual hegemonía economicista rompe esa armonía, priorizando la eficiencia sobre el desarrollo integral. Se pierde así la creatividad cósmica entendida como capacidad de integrar novedad y tradición.
2. Disrupción, poder y discurso (Deleuze, Foucault)
Desde Gilles Deleuze (), la formación exclusivamente económica refuerza estructuras cerradas, impidiendo “líneas de fuga” hacia modos alternativos de pensar y vivir. El artículo puede leerse como un intento de abrir una ruptura discursiva frente al modelo dominante, proponiendo un devenir educativo más plural.
Michel Foucault () permite analizar cómo el discurso de la “empleabilidad” funciona como régimen de verdad. El conocimiento se legitima en función de su utilidad productiva, estableciendo una relación entre poder y saber. El sistema educativo, al adoptar este discurso, se convierte en un dispositivo que normaliza sujetos adaptados al mercado. El artículo cuestiona esa naturalización y revela su dimensión política.
3. Ética y responsabilidad (Hans Jonas)
Desde Hans Jonas (), toda acción con impacto estructural debe considerar sus efectos a largo plazo. Formar generaciones bajo un paradigma exclusivamente económico puede comprometer la capacidad futura de pensamiento crítico, ciudadanía democrática y responsabilidad social. El texto sugiere implícitamente que la educación tiene una responsabilidad intergeneracional: no solo preparar trabajadores, sino preservar condiciones culturales y éticas para el futuro.
4. Sistemas y complejidad (Luhmann, Morin)
Niklas Luhmann () permite observar el sistema educativo como subsistema social que se adapta a las exigencias del sistema económico. La comunicación dominante redefine el éxito educativo en términos de inserción laboral. El artículo actúa como “observación de segundo orden”, cuestionando esa autoorganización sistémica.
Desde Edgar Morin (), la crítica apunta a la fragmentación del conocimiento. Una educación compleja debería conectar economía, ética, cultura y política. La reducción a la lógica del beneficio rompe la visión sistémica y dificulta la comprensión integral de los problemas sociales.
5. Tecnología, transparencia y autoexplotación (Byung-Chul Han)
En clave de Byung-Chul Han (), la educación orientada al rendimiento económico fomenta la autoexplotación. El estudiante interioriza la lógica del rendimiento, convirtiéndose en empresario de sí mismo. La presión por la empleabilidad produce sujetos que se optimizan constantemente, debilitando espacios de reflexión y contemplación.
Oportunidades y riesgos
Oportunidades identificadas en el texto:
Reapertura del debate sobre el sentido de la educación.
Revalorización de humanidades y pensamiento crítico.
Cuestionamiento del discurso economicista dominante.
Posibilidad de reformular políticas educativas más integrales.
Riesgos señalados o implícitos:
Instrumentalización del conocimiento.
Reducción del sujeto a capital humano.
Pérdida de creatividad y pensamiento crítico.
Consolidación de desigualdades al priorizar sectores económicamente rentables.
Conclusión
El artículo examinado denuncia la hegemonía de un paradigma educativo subordinado al beneficio económico. Desde una perspectiva filosófica, este modelo revela tensiones entre creatividad y estandarización, poder y saber, ética y mercado, complejidad y simplificación.
La educación aparece como campo de disputa discursiva donde se define el tipo de sujeto que la sociedad desea producir. El análisis muestra que limitar la formación al rendimiento económico no solo empobrece la experiencia humana, sino que compromete la responsabilidad hacia el futuro y reduce la capacidad crítica del sistema social.
El texto constituye, por tanto, una intervención crítica que invita a repensar la educación como proceso creativo, ético y complejo, más allá de su función instrumental.