Petro responde a las sanciones de Trump: "La excusa de la lucha contra las drogas es en un programa de control colonial sobre América Latina"

Fuente y enlace


1. Identificación del contexto

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reacciona ante sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump (EE.UU.). Según la noticia, EE.UU., a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ha incluido al propio Petro, a su familia y miembros de su Ejecutivo en la denominada “Lista Clinton”, lo que caracteriza la medida como parte de una política de sanciones financieras.
En su respuesta, Petro afirma que la excusa de la lucha contra las drogas funciona como un “programa de control colonial sobre los países de América Latina”.
Hay también referencias al despliegue militar estadounidense en el Caribe, la acusación de intervención electoral y la relación entre Colombia, Venezuela y EE.UU. en el marco geopolítico latinoamericano.
Por tanto, el contexto es un enfrentamiento diplomático‑político entre EE.UU. y países latinoamericanos —en particular Colombia y Venezuela— donde se mezclan sanciones, narcotráfico, soberanía y acusaciones de neocolonialismo.

2. Tema central y actores involucrados

Tema central: La denuncia de Petro de que las sanciones y la lucha contra las drogas por parte de EE.UU. no sólo responden a un problema criminal, sino que constituyen un mecanismo de control geopolítico y de soberanía de los países latinoamericanos.
Actores principales:

  • Gustavo Petro (Colombia) — actor que acusa.

  • Donald Trump / Estados Unidos — actor sancionador y agente de política exterior.

  • OFAC / “Lista Clinton” — instrumento técnico de las sanciones.

  • Países latinoamericanos (Colombia, Venezuela) — objeto o víctimas del presunto programa de control colonial.
    Actores secundarios: mafias, narcotraficantes, elecciones colombianas de 2026, la “extrema derecha de Florida” según Petro.

3. Resumen del contenido

Petro afirma que él había pensado que Colombia y EE.UU. podían colaborar “de república a república” en igualdad, pero comprende que no ha sido así; en cambio la lucha contra las drogas se usa como la excusa para aplicar un “programa de control colonial” sobre América Latina.
Añade que la inclusión de él, su esposa, su hijo y miembros del ejecutivo colombiano en la Lista Clinton transformó ese instrumento —que originalmente decía ser “contra la mafia”— en una “herramienta política y electoral”. Afirma que se trata de un golpe a la democracia global y de una extorsión de la soberanía.
Asimismo, acusa a Trump de querer interferir en las elecciones colombianas de 2026, apoyando “a sus amigos en Colombia” y señalando vínculos de esos amigos con la mafia latinoamericana. También cita a la “extrema derecha de Florida” como aliada de ese esquema.
Por otro lado, el artículo señala que EE.UU. desplegó su mayor portaaviones en el Caribe en medio de tensiones con Venezuela, e informó de una ofensiva contra una narcolancha en el Pacífico donde murieron seis personas.
Finalmente, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, acusa a EE.UU. de “inventarse la guerra contra el narcotráfico” y defiende que Venezuela es un país “libre de producción de cocaína”.


4. Aplicación de perspectivas filosóficas

4.1 Creatividad (Henri Bergson, Alfred North Whitehead)

Desde la óptica de Bergson y Whitehead, podemos preguntarnos: ¿qué capacidad creativa tiene América Latina para redefinirse frente al discurso hegemónico de la lucha contra las drogas? Petro plantea que la región no es simplemente receptora de políticas ajenas, sino que puede (o debe) construir una narrativa distinta sobre su soberanía. Esa posibilidad creativa se ve limitada si las políticas externas (como las sanciones o la militarización) se imponen como hechos consumados sin espacio para otro devenir.
Whitehead enfatiza el devenir, la noción de “proceso” y la interrelación de entidades. En este caso, la relación entre EE.UU. y Latinoamérica se presenta como un proceso asimétrico donde el devenir latinoamericano es condicionado por intervenciones externas, lo cual limita la creación de nuevas vías de existencia autónoma.

4.2 Disrupción o poder (Gilles Deleuze, Michel Foucault)

Desde Foucault, la política de sanciones y control tiene un carácter de poder disciplinario: sancionar actores políticos, insertar listas negras (como la “Lista Clinton”), es ejercer poder sobre la soberanía, someterla a normas externas. Petro lo describe como “golpe a la democracia global”, que es precisamente una forma de poder que va más allá de la frontera.
Deleuze introduciría la idea de “máquina de poder” o “máquina de guerra” en el sentido de las relaciones de fuerza que operan fuera del Estado convencional. La acusación de Petro sobre que se transforma un instrumento contra la mafia en una herramienta electoral sugiere el despliegue de una máquina política que capta la disrupción y la reconfigura en función de intereses hegemónicos.

4.3 Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

La cuestión ética aparece en torno a la responsabilidad de los Estados poderosos hacia los más débiles. Jonas nos invitaría a considerar la responsabilidad hacia el futuro: la imposición de sanciones y militarización podrían afectar la capacidad de los países de América Latina de determinar libremente su futuro político y social.
El comportamiento que Petro denuncia —interferencia electoral, sanciones amplias, militarización— plantea un problema ético de relaciones internacionales: ¿es lícito usar la lucha contra las drogas como pretexto para control externo? ¿Qué responsabilidades tiene EE.UU. en no vulnerar la soberanía y la autodeterminación de otros pueblos?

4.4 Sistemas complejos (Niklas Luhmann, Edgar Morin)

Desde la teoría de sistemas de Luhmann, el sistema político colombiano, el sistema internacional, el sistema de justicia y el sistema narcotráfico interactúan como subsistemas interdependientes y autoorganizados. Petro describe cómo una acción (sanciones) en el sistema internacional afecta al sistema político interno colombiano, generando mutaciones en la relación entre los subsistemas.
Morin enfatizaría la complejidad: no hay causa única ni efecto simple. La “lucha contra las drogas” como discurso funciona como nodo que conecta criminalidad, geopolítica, economía, cultura y soberanía. La propuesta de Petro pone en relieve esa complejidad: lo que parece una medida legal (lista de sanciones) se convierte en mecanismo de control político y social.

4.5 Tecnología, transparencia, autoexplotación (Byung‑Chul Han)

Aunque no se hable explícitamente de tecnología digital, la noción de “lista negra” (OFAC), de sanción financiera, y de intervención externa sugieren un sistema de control que emplea medios técnicos, financieros, institucionales. Desde Byung‑Chul Han, podríamos ver una dimensión de “autoexplotación” en el sentido de que los países latinoamericanos podrían aceptar ciertas formas de control externo pensando que colaboran, pero terminan internalizando mecanismos que minan su soberanía. Petro denuncia precisamente que creyó en una colaboración mutua pero descubrió “trampas”.
También cabe el tema de transparencia: ¿estos procesos de sanción, de inclusión en listas, de intervención militar, son transparentes y sujetos a rendición de cuentas? Petro los califica como instrumentos de “extorsión de la posición soberana de un presidente”. La falta de transparencia es un problema desde esta óptica.


5. Identificación de oportunidades y riesgos

Oportunidades

  • El texto plantea una oportunidad para que América Latina reflexione sobre su autonomía y redefina su papel en el sistema internacional, potenciando una creatividad política propia (Bergson/Whitehead).

  • Invita a debatir la ética de las intervenciones externas y sanciones, promoviendo mayor responsabilidad y equidad en las relaciones internacionales (Jonas).

  • Permite visualizar la complejidad sistémica de problemas como el narcotráfico y la soberanía, superando visiones simplistas (Luhmann/Morin).

  • Puede servir como catalizador para mayor transparencia y rendición de cuentas en políticas de sanción y colaboración internacional (Byung‑Chul Han).

Riesgos

  • Si se acepta el discurso de Petro sin cuestionamiento, puede caer en una “teoría de conspiración” que banaliza la lucha contra las drogas legítima, restando eficacia a políticas criminales reales.

  • Existe el peligro de que se utilice el argumento anticolonial como instrumento político interno, polarizando la sociedad o debilitando instituciones democráticas.

  • Las sanciones externas efectivamente pueden debilitar la soberanía y la capacidad de decisiones internas, generando dependencia o inestabilidad política.

  • La narrativa de control colonial puede encubrir otras dinámicas internas de corrupción o crimen organizado que también deben enfrentarse; centrar sólo en el actor externo puede desviar la atención de problemas endógenos.


6. Conclusión

El discurso de Gustavo Petro pone en evidencia una tensión ontológica central: la soberanía latinoamericana frente al poder estructurado de un Estado‑imperio como EE.UU. Utiliza la lucha contra las drogas como metáfora y mecanismo de dominación, en lo que él describe como un “programa de control colonial”. Desde perspectivas filosóficas diversas (creatividad, poder, ética, sistemas complejos, tecnología/control) el texto revela cómo un fenómeno simultáneamente político, institucional, económico y moral se entrelaza.

Las oportunidades se centran en la posibilidad de que los países latinoamericanos reconfiguren sus relaciones y recuperen un espacio de autonomía, mientras que los riesgos radican en el debilitamiento democrático, la instrumentalización del discurso anticolonial y la reducción de la complejidad a una narrativa simplificada de dominación.

En definitiva, el análisis invita a una reflexión profunda sobre cómo se ejerce el poder en el sistema internacional, cuál es la responsabilidad ética de los Estados poderosos, y cómo los países sujetos a intervención pueden (o no) reinventar sus propias trayectorias.