1. Introducción y contexto general
Este artículo relata el testimonio del fotógrafo Bruno Itan durante la operación policial más letal registrada en Río de Janeiro desde 1990, con al menos 121 muertos y 113 detenidos. La intervención —enmarcada en la lucha contra el Comando Vermelho— fue presentada por el gobierno como un éxito operativo, mientras que diversos movimientos sociales y observadores como Itan la califican de masacre extrajudicial. El texto ofrece una mirada íntima, testimonial y política sobre las consecuencias de una política de seguridad profundamente militarizada en las favelas.
2. Análisis filosófico
A. Ética y responsabilidad
(Hans Jonas)
La brutalidad relatada pone en tela de juicio el Principio de Responsabilidad. El uso excesivo de la fuerza policial en contextos urbanos marginales revela una política que no considera las consecuencias éticas ni humanas de sus acciones, y mucho menos su impacto sobre generaciones futuras. El testimonio de Itan, al subrayar la ausencia de alternativas como educación o cultura, destaca la omisión de deberes básicos del Estado para con sus ciudadanos.
Asimismo, la denuncia de ejecuciones extrajudiciales remite a una ética del futuro: ¿qué sociedad se está construyendo cuando se normaliza la "pena de muerte informal" aplicada por agentes del Estado?
B. Poder y conocimiento
(Michel Foucault)
El discurso estatal que presenta la operación como un "éxito" contrasta con los testimonios sobre brutalidad, indicando la existencia de un régimen de verdad: lo que se considera legítimo o no depende de quién emite el discurso. La exclusión de la prensa del terreno del operativo revela una estrategia de control de la visibilidad: al limitar el acceso a la información se produce una construcción unilateral del relato.
Además, la transformación de cuerpos vestidos de uniforme en cadáveres desnudos mencionada por la policía podría interpretarse como un intento discursivo de conservar la legitimidad estatal, ocultando potenciales crímenes de Estado bajo el manto de la legalidad.
C. Hegemonía cultural y representación
(Antonio Gramsci / Frantz Fanon)
La operación perpetúa una narrativa hegemónica en la que las favelas son tratadas como territorios enemigos, no como comunidades ciudadanas. La violencia estructural descrita no solo es física, sino también simbólica: la deshumanización de los cuerpos, la justificación del exterminio y la supuesta legitimidad de la represión revelan un discurso que naturaliza la muerte de los pobres.
Desde Fanon, esto se conecta con la alienación de los sujetos marginales, condenados a una existencia en la que su humanidad es constantemente negada por el Estado y sus aparatos de violencia.
D. Tecnología, vigilancia y autoexplotación
(Byung-Chul Han)
La ausencia de cámaras corporales en una operación de esta magnitud, a pesar de los fallos judiciales que las exigen, muestra una opacidad deliberada del poder. En lugar de transparencia y responsabilidad, se opta por un régimen de control unilateral, donde el ciudadano no tiene medios para supervisar ni defenderse de los agentes armados del Estado.
Esto se suma a una dinámica de exposición sin protección: mientras los cuerpos de las víctimas son exhibidos públicamente (como en la plaza São Lucas), los agentes del Estado actúan en anonimato funcional, fuera de la vigilancia ciudadana o institucional.
E. Sistemas sociales y complejidad
(Niklas Luhmann / Edgar Morin)
Desde la teoría de sistemas, el aparato de seguridad actúa como un sistema autopoiético que se reproduce a sí mismo mediante operaciones de violencia, excluyendo otras formas de interacción con el entorno social. El artículo sugiere que la seguridad pública no se articula con otros subsistemas necesarios (educación, salud, cultura), lo que produce un sistema disfuncional y peligrosamente autoreferente.
Morin invitaría a pensar esta situación como el resultado de una visión fragmentada del problema. La violencia en las favelas no puede entenderse ni resolverse desde una lógica puramente represiva: requiere una aproximación sistémica e integradora que considere los factores sociales, económicos, históricos y culturales.
F. Disrupción y devenir
(Gilles Deleuze)
Itan representa una línea de fuga dentro del discurso dominante: su mirada fotográfica no solo documenta, sino que resiste la narrativa del orden. Su acción es una forma de devenir otro, de romper con el rol pasivo asignado a los habitantes de la favela, generando un nuevo espacio de visibilidad para los cuerpos que el poder busca invisibilizar.
A través de su lente, Itan produce un espacio ético y afectivo, disruptivo frente a la lógica impersonal del exterminio.
G. Memoria y autenticidad
(Walter Benjamin)
El gesto de las familias que rescatan los cuerpos y los trasladan a la plaza es un acto de memoria activa: se niegan a que los cadáveres de sus seres queridos desaparezcan en el anonimato. Este gesto puede leerse como una forma de restituir humanidad frente al intento de borrado estatal, y se conecta con la idea benjaminiana de redención de los vencidos.
El documento fotográfico, como los de Itan, se vuelve una forma de autenticidad aurática en medio de la repetición mediática del horror, devolviendo rostros y nombres a los que el discurso oficial reduce a cifras.
3. Conclusión: riesgos, oportunidades y hallazgos
Oportunidades:
-
La fotografía como testimonio ético y político.
-
El cuestionamiento de los discursos oficiales puede activar procesos democráticos y de responsabilidad estatal.
-
Los relatos desde dentro de la favela ofrecen una contranarrativa necesaria, que desafía la hegemonía mediática y estatal.
Riesgos:
-
Normalización de la violencia como forma legítima de política pública.
-
Deslegitimación sistemática de los habitantes de las favelas como ciudadanos plenos.
-
Consolidación de un modelo de seguridad basado en el estado de excepción permanente.
Hallazgos conceptuales:
-
El artículo revela una profunda crisis de legitimidad del Estado en su relación con los sectores más vulnerables.
-
La violencia institucional no es solo un medio, sino una forma de gobierno.
-
La memoria, la imagen y el lenguaje son campos de disputa sobre quién tiene derecho a existir y a ser llorado.