Elizabeth Clapés, psicóloga: "Tener una relación larga es fácil, lo difícil es hacer que valga la pena"

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I. Introducción y Contexto

El artículo perfila a Elizabeth Clapés, una joven psicóloga con gran presencia en redes sociales, reconocida por traducir los conflictos afectivos contemporáneos (ghosting, amor líquido, relaciones intermitentes, responsabilidad emocional) al lenguaje cotidiano de las nuevas generaciones. Su éxito proviene de su capacidad para explicar lo que muchos experimentan pero no logran nombrar.

El texto se sitúa en el cruce entre cultura digital, psicología popular y transformaciones del vínculo amoroso en contextos marcados por la inmediatez, la exposición digital y la falta de compromiso. La narrativa del artículo refuerza la figura de Clapés como referente accesible para jóvenes confundidos, más que como una autoridad clínica tradicional.


II. Aplicación de Perspectivas Filosóficas

A. Creatividad y Emergencia (Bergson, Whitehead)

  • Bergson – Intuición y duración: Clapés conecta con la “experiencia vivida” de su audiencia, utilizando un lenguaje intuitivo más que teórico. La manera en que traduce términos clínicos complejos en ejemplos cotidianos activa un vínculo emocional con sus seguidores. Este enfoque favorece una comprensión fluida del amor y la subjetividad como procesos en transformación.

  • Whitehead – Proceso y armonía: La propuesta de Clapés se articula como una síntesis entre saber psicológico y vivencia emocional, produciendo un discurso armonioso y dinámico. No busca imponer estructuras fijas sino facilitar un proceso interpretativo que permita a sus seguidores resignificar lo vivido.

B. Disrupción y Poder (Deleuze, Foucault)

  • Deleuze – Líneas de fuga y diferencia: Su éxito puede entenderse como una línea de fuga frente al discurso institucional de la psicología tradicional. Clapés rompe con el lenguaje técnico, la consulta privada y la autoridad vertical, proponiendo en cambio un modelo horizontal, interactivo y multiplataforma. Esto genera nuevos espacios de subjetivación amorosa.

  • Foucault – Régimen de verdad y poder-saber: Sin embargo, al convertirse en figura mediática, Clapés entra en un régimen de verdad donde el conocimiento psicológico es mercantilizado. Su autoridad se sustenta en el poder de las redes, lo cual transforma el saber clínico en contenido viral, expuesto a las lógicas del consumo emocional y del “like”.

C. Ética y Responsabilidad (Hans Jonas)

  • Responsabilidad ética: La psicóloga actúa como referente en un contexto donde los vínculos afectivos son inestables y muchas veces dañinos. Su rol adquiere relevancia ética: visibiliza prácticas nocivas como el ghosting o el gaslighting, y fomenta formas más responsables de relación. Sin embargo, el enfoque individualista puede limitar una ética más estructural, que cuestione los marcos culturales que producen estos comportamientos.

D. Sistemas y Complejidad (Luhmann, Morin)

  • Luhmann – Sistema mediático y autoobservación: Clapés se integra al sistema mediático como productora de contenidos terapéuticos. Su discurso genera autorreferencia: analiza relaciones afectivas al tiempo que participa en el sistema de visibilidad digital que las condiciona. El fenómeno puede entenderse como una observación de segundo orden del sistema sentimental contemporáneo.

  • Morin – Pensamiento complejo: El artículo refleja una visión aún fragmentada del problema. Se enfatiza la narrativa personal de Clapés, pero no se integra una reflexión más compleja sobre cómo la tecnología, el capitalismo afectivo o las redes sociales configuran nuevas formas de amor y desamor.

E. Transparencia, Tecnología y Exposición (Byung-Chul Han)

  • Autoexplotación y positividad digital: La figura de Clapés ejemplifica la lógica de la exposición permanente: su intimidad se convierte en insumo para conectar con su audiencia. Este modelo puede conducir a una forma de autoexplotación emocional, donde la vida privada se convierte en trabajo afectivo. Además, el imperativo de claridad emocional (entenderlo todo, ponerle nombre a todo) puede derivar en una forma sutil de violencia interpretativa, como advierte Han.

  • Cultura de la inmediatez y fatiga emocional: La necesidad de respuestas rápidas, explicaciones simples y consejos virales refleja una cultura del cansancio afectivo. El rol terapéutico se diluye en la lógica del contenido, y la reflexión profunda cede ante el imperativo de consumo rápido.

F. Modernidad Líquida y Contradicciones (Bauman, Žižek)

  • Bauman – Amor líquido: El artículo describe con precisión el tipo de relaciones que Bauman asocia a la modernidad líquida: vínculos frágiles, miedo al compromiso, idealización efímera. La figura de Clapés busca ofrecer anclas simbólicas en un mar de incertidumbres afectivas.

  • Žižek – Contradicciones ideológicas: La propuesta de Clapés también podría contener una contradicción implícita: critica las relaciones fugaces, pero opera dentro del mismo entorno que las reproduce. El contenido emocional se convierte en producto de consumo, reforzando la lógica neoliberal del “trabaja en ti mismo” como solución individual a problemas estructurales.


III. Riesgos, Oportunidades y Hallazgos Filosóficos

Oportunidades

  • Democratización del lenguaje terapéutico y empoderamiento emocional.

  • Visibilización de nuevas formas de maltrato emocional y afectivo.

  • Construcción de espacios digitales de acompañamiento no clínico pero significativos.

Riesgos

  • Reducción de procesos afectivos complejos a frases virales o etiquetas simplificadoras.

  • Mercantilización del sufrimiento emocional a través del contenido digital.

  • Desplazamiento de la responsabilidad estructural hacia soluciones individuales.


IV. Conclusión

El artículo sobre Elizabeth Clapés nos permite reflexionar sobre el cruce entre psicología, redes sociales y transformación de los vínculos afectivos. Su figura encarna tanto una respuesta creativa e intuitiva a los desafíos del amor contemporáneo como una forma de integración funcional en el sistema mediático y neoliberal. A través del análisis filosófico, se revela una tensión constante entre emancipación y captura, entre acompañamiento real y entretenimiento emocional.

Su discurso, aunque reparador para muchos, está atravesado por las contradicciones propias de una época que demanda autenticidad y terapia, pero bajo los ritmos del algoritmo.