Casi cuatro horas al día, mucho 'scroll' y voluntad de recortar: así usamos el móvil los españoles

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I. CONTEXTO Y RESUMEN DEL TEXTO

El artículo titulado “Casi cuatro horas al día, mucho ‘scroll’ y voluntad de recortar: así usamos el móvil los españoles” recoge los resultados de una consulta en línea realizada por DatosRTVE sobre los hábitos de uso del móvil en España. Se observa que la media de uso diaria entre los encuestados es de 3 h 48 min, aunque hay variaciones según edades: los más jóvenes superan las 4 h a diario, mientras que los mayores de 65 años lo reducen a menos de 3 h.

La mayoría de los participantes considera que pasa demasiado tiempo frente a la pantalla, sobre todo en aplicaciones de scroll continuo como Instagram o TikTok. WhatsApp es la app más usada, aunque no la más preocupante.

El texto también alude a estudios externos (APA, UNICEF, EU Kids Online, Fundación Gasol) que relacionan el uso elevado de smartphones con efectos negativos en la atención, la memoria, el estrés, el sueño o el bienestar, y destaca la inquietud social respecto al uso responsable y los riesgos para los menores.


II. ANÁLISIS FILOSÓFICO DEL USO DEL MÓVIL

1. Creatividad y experiencia humana (Bergson, Whitehead)

Henri Bergson entiende la experiencia humana como tiempo vivido (durée), donde la atención es un flujo continuo más que segmentos discretos de actividad. El uso del móvil fragmenta ese flujo en micro‑instantes de scroll, lo que puede erosionar la atención profunda y el goce creativo de la experiencia inmediata. El smartphone, entonces, no solo ocupa tiempo, sino que transforma nuestra percepción del mismo.

Alfred North Whitehead considera la vida como un proceso de devenir: cada experiencia modifica la siguiente. En este sentido, el uso intensivo del móvil —especialmente de contenidos efímeros— podría condicionar patrones de atención y memoria, afectando la capacidad de generar experiencias duraderas y significativas.


2. Disrupción y poder (Deleuze, Foucault)

Gilles Deleuze describió cómo las sociedades actuales funcionan a través de máquinas de control que modulan comportamientos más allá de las instituciones tradicionales. Las plataformas digitales —con scroll infinito y algoritmos diseñados para maximizar el engagement— funcionan como mecanismos de control que orientan la atención de los usuarios hacia ciclos repetitivos de consumo. El usuario no solo consume contenido, también es consumido por la estructura algorítmica.

Michel Foucault subraya el poder disciplinario en las prácticas cotidianas. Aquí, el poder no es visible como coacción explícita, sino que se infiltra en la vida diaria: apps que retienen atención, interfaces que priorizan la repetición, notificaciones que alteran los ritmos personales. La “voluntad de recortar” tiempo de pantalla refleja un intento de recuperar autonomía frente a estos dispositivos disciplinarios.


3. Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Hans Jonas argumenta que la ética debe anticipar consecuencias de nuestras acciones en un mundo tecnológicamente mediado. El artículo evidencia que muchos españoles ya sienten que el uso del móvil excede lo beneficioso y desean reducirlo. Esto implica una conciencia ética del cuidado de sí mismo y del tiempo personal.

La responsabilidad, sin embargo, no es solo individual: el experto citado en el texto señala que la “culpa” no es exclusivamente del usuario, sino del diseño de tecnologías con “poco valor ético”, cuyo objetivo es maximizar tiempo de uso, no bienestar.


4. Sistemas complejos (Luhmann, Morin)

Niklas Luhmann ve la sociedad como un entramado de sistemas comunicativos. El móvil actúa como nodo de múltiples sistemas: comunicación interpersonal, acceso a información, entretenimiento, trabajo. Esta polifunción hace que el dispositivo sea casi inseparable de la vida social, complicando cualquier intento de regulación o reducción de uso.

Edgar Morin resalta la complejidad de los fenómenos sociales, donde causas y efectos están entrelazados de maneras no lineales. El uso excesivo del móvil no solo afecta la atención o el sueño, sino que interactúa con factores psicológicos, culturales y económicos, generando impactos que no se reducen a simples métricas de tiempo.


5. Tecnología, transparencia y auto‑explotación (Byung‑Chul Han)

Byung‑Chul Han describe la sociedad del rendimiento con dispositivos que no solo “enganchan”, sino que convierten a los individuos en gestores auto‑explotados de su propia atención. El deseo de reducir el uso no es solo una cuestión de tiempo, sino de liberación del imperativo de productividad digital que internaliza el usuario: revisar, responder, compartir, producir constantemente.


III. OPORTUNIDADES Y RIESGOS IDENTIFICADOS

🟢 Oportunidades

  • Emergen prácticas de resistencia, como apagar notificaciones, usar limitadores o incluso volver a móviles simplificados (dumbphones).

  • La conciencia crítica frente al uso excesivo indica un posible cambio cultural hacia mayor reflexión sobre el tiempo digital.

🔴 Riesgos

  • El diseño algorítmico orientado al máximo engagement puede promover comportamientos compulsivos, afectando salud mental y atención.

  • En menores, el uso prolongado aparece asociado con riesgos de salud, sueño y exposición a contenidos dañinos.

  • La normalización de muchas horas de pantalla puede transformar la estructura social del día a día, influyendo en relaciones interpersonales y experiencias comunitarias.


IV. CONCLUSIÓN

El fenómeno del uso intensivo de móviles en España revela una tensión profunda entre la función socialmente integradora del dispositivo y la alienación individual que puede producir. Filósoficamente, este tema pone en tela de juicio nociones de atención, libertad, poder tecnológico y responsabilidad ética. La voluntad generalizada de reducir el uso sugiere no solo una preocupación por la salud digital, sino un anhelo de recuperar un espacio vital no mediado, más atento, más autónomo, y más humano.