El Observatorio de la Vida Militar lleva al Congreso un informe que constata el déficit "crónico" de militares en España

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Introducción breve: resumen del texto

El artículo de Europa Press informa sobre el informe presentado por el Observatorio de la Vida Militar ante el Congreso, en el que se constata un déficit crónico de personal en las Fuerzas Armadas españolas. El documento señala carencias estructurales en efectivos, dificultades de captación y retención de militares, envejecimiento de plantillas y limitaciones presupuestarias que afectan a la operatividad y sostenibilidad del sistema. Se trata de un diagnóstico institucional que advierte sobre la necesidad de reformas y planificación estratégica a medio y largo plazo.

El tema central gira en torno a la estructura del sistema militar español, su viabilidad organizativa y su relación con el Estado y la sociedad. Los actores implicados son el Observatorio de la Vida Militar, el Congreso de los Diputados, el Ministerio de Defensa y, de manera indirecta, la ciudadanía como cuerpo político que financia y legitima la institución.


ANÁLISIS FILOSÓFICO

1. Creatividad y proceso (Bergson y Whitehead)

Desde la perspectiva de Henri Bergson, el déficit crónico puede interpretarse como una señal de agotamiento del élan vital institucional. Una institución que no logra atraer ni renovar sus miembros refleja una interrupción en su impulso creativo. La organización militar aparece como una estructura rígida que no logra conectar con la “duración” social contemporánea, es decir, con las transformaciones culturales y laborales que configuran la experiencia actual de los jóvenes.

En clave de Alfred North Whitehead, el problema revela una desarmonía entre el proceso social y el proceso institucional. Las Fuerzas Armadas, como sistema en devenir, requieren integrar lo nuevo con lo existente. Si el reclutamiento falla, es posible que el sistema no esté logrando esa armonización entre tradición militar y demandas sociales contemporáneas (estabilidad laboral, conciliación, reconocimiento simbólico).

El informe sugiere, implícitamente, la necesidad de una reforma procesual y no meramente cuantitativa.


2. Disrupción, poder y discurso (Deleuze y Foucault)

Desde Gilles Deleuze, el “déficit crónico” puede leerse como una ruptura en las líneas de reproducción del aparato estatal. La institución militar es un dispositivo altamente estructurado; la incapacidad de atraer efectivos señala la emergencia de “líneas de fuga” sociales: los individuos optan por trayectorias laborales alternativas que escapan del modelo jerárquico tradicional.

Con Michel Foucault, el análisis se desplaza hacia el discurso. El informe construye una “verdad” técnica sobre la falta de personal. No se trata solo de describir una realidad, sino de producir un régimen de verdad que legitima posibles reformas presupuestarias, reestructuraciones o cambios legislativos. El poder y el conocimiento se entrelazan: el diagnóstico técnico crea condiciones para decisiones políticas.

El discurso del déficit puede reforzar la centralidad del aparato militar como elemento indispensable de seguridad nacional, configurando así el marco interpretativo dentro del cual la sociedad entiende el problema.


3. Ética y responsabilidad (Hans Jonas)

Desde el principio de responsabilidad de Hans Jonas, la cuestión adquiere una dimensión intergeneracional. Un déficit estructural en defensa no solo afecta al presente operativo, sino a la seguridad futura del país.

Sin embargo, también se plantea una responsabilidad ética inversa: ¿hasta qué punto debe el Estado incentivar la incorporación a estructuras militares en un contexto global complejo? Jonas obliga a considerar las consecuencias a largo plazo tanto de la inacción (debilitamiento institucional) como de la acción (refuerzo de estructuras armadas).

La ética del futuro exige equilibrio entre seguridad, sostenibilidad presupuestaria y bienestar social.


4. Sistemas complejos y autopoiesis (Luhmann y Morin)

Desde Niklas Luhmann, las Fuerzas Armadas pueden entenderse como un sistema autopoiético que se reproduce mediante comunicaciones internas específicas (jerarquía, disciplina, doctrina). Si el reclutamiento falla, el sistema enfrenta un problema de autopoiesis: no logra regenerar sus propios componentes humanos.

El informe presentado ante el Congreso es un acto de “observación de segundo orden”: el sistema militar se observa a sí mismo a través de un órgano externo que diagnostica su funcionamiento.

En términos de Edgar Morin, el problema no puede abordarse de forma fragmentada. El déficit no es solo militar; está vinculado a transformaciones demográficas, culturales, económicas y geopolíticas. Un enfoque complejo exige integrar todas estas dimensiones.


5. Tecnología, transparencia y sociedad del rendimiento (Byung-Chul Han)

Desde Byung-Chul Han, el contexto contemporáneo está marcado por la autoexplotación y la lógica del rendimiento. El servicio militar compite con mercados laborales que prometen autonomía, movilidad y reconocimiento individual. La estructura militar, basada en disciplina y jerarquía, puede percibirse como menos compatible con la subjetividad neoliberal actual.

Además, la transparencia y la exposición pública modifican la percepción de las instituciones armadas. La legitimidad ya no se sostiene solo en la autoridad estatal, sino en la aceptación social constante.

El déficit puede interpretarse como síntoma de una transformación profunda en la subjetividad social.


OPORTUNIDADES Y RIESGOS

Oportunidades

  • Posibilidad de reforma estructural e innovación institucional.

  • Debate público sobre el modelo de defensa en el siglo XXI.

  • Integración de perspectivas complejas que conecten defensa, sociedad y tecnología.

  • Revisión ética del papel militar en un mundo globalizado.

Riesgos

  • Reducción del problema a mera cuestión presupuestaria.

  • Instrumentalización política del diagnóstico.

  • Desconexión creciente entre institución militar y sociedad civil.

  • Enfoques fragmentarios que ignoren la complejidad sistémica.


Conclusión

El informe del Observatorio de la Vida Militar no es solo un diagnóstico técnico, sino un síntoma filosófico de transformación estructural. Desde Bergson y Whitehead, revela un problema de creatividad institucional; desde Deleuze y Foucault, una reconfiguración de las dinámicas de poder y discurso; desde Jonas, una cuestión ética intergeneracional; desde Luhmann y Morin, un desafío sistémico complejo; y desde Byung-Chul Han, una mutación en la subjetividad contemporánea que afecta la relación entre individuo y Estado.

El déficit crónico no debe interpretarse únicamente como carencia cuantitativa, sino como señal de reajuste entre institución, sociedad y horizonte histórico.